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martes, 10 de febrero de 2009

¿QUÉ SIGNIFICA VOTAR POR ESTA IZQUIERDA?

Habiendo visto lo positivo de la fórmula presentada por los candidatos que representan los más amplios y superiores intereses nacionales, es del caso comentar los elementos objetivos que representa la fórmula de la extrema izquierda (partido comunista), que se presenta como un FMLN "razonable" y que, veremos, no ha cambiado en absoluto más que en la mejor forma de presentarse a sí mismo.

¿QUÉ ES EXACTAMENTE? ¿Es un partido de izquierda más?

Recordemos de dónde viene: de la agrupación revolucionaria de extrema izquierda marxista, que organizó una ofensiva guerrillera contra el Estado, para intentar imponer a la población enormemente mayoritaria un esquema neocomunista de organización económica y social.

Prácticamente conformada bajo la égida, la tutela y la dirección de Castro y la Cuba comunista, azotó con una ofensiva violenta al pueblo salvadoreño durante una larga década, propiciando matanzas, abusos de derechos humanos y destrucción de la propiedad pública y privada… ¿o qué?... No es cierto esto y es "paja" o "campaña negra… Sí, ¡cómo no! --como dice un anuncio-- y ¿qué quieren? ¿Que se los retrate como una banda de valientes "muchachos" que se "alzó en armas", llenos de ideales para instaurar la justicia?

Lo triste es que algunos sí eran eso, ingenuos, sin experiencia o lo que sea. Eran cinco agrupaciones. Muchos que quisieron dejarlas fueron eliminados --ajusticiados, según ellos -- y otros lo hicieron hasta el final del conflicto, quedando muy claros del enorme error que habían cometido. Eso no implica haber cambiado radicalmente su ideología; unos sí lo hicieron, otros únicamente buscaron cambiar los métodos y los líderes pero, por varias razones (la principal de ellas la misma gestión insidiosa del partido Comunista) el antiguo FMLN se fue quedando cada vez más flaco en sus dirigentes.

La férrea disciplina y la experiencia internacional del PC pudo, como siempre lo ha hecho, "comerse" a los compañeros de viaje hasta devenir su cúpula --no con la hegemonía, sino peor-- con el mando total de la agrupación subversiva y revolucionaria, que da cara como partido normal de izquierda, cosa que no es.

No tenemos al frente un partido de izquierda radical más --que ya no sería simpático para muchos, pero que habría que tolerar-- sino un comando organizado de revolucionarios profesionales, que no tienen más moral que el hacer la revolución (ahora Socialismo del Siglo XXI) con un proyecto tan trasnochado como peligroso, que sólo conducirá al caos y odio sociales, al desbarajuste y la pobreza extremas y a la entronización de una férrea clase dirigente, burocrática, revanchista y cerrada.

El pasado allí está, no tan lejos, inconfundible e innegable: asesinato de intelectuales desarmados, de alcaldes, autoridades y ejecutivos, voladura de puentes y centros de trabajo, secuestro de niños, bombas terroristas, ataque directo a la economía (masacre de hatos de ganado, guerra a la recolección agrícola y atemorización de inversionistas); apoyados indiscutiblemente por la Unión Soviética y otros países de la égida comunista de ese tiempo; aliados a la perrera internacional que todavía nos acosa, sin importarles el denigrar y aplastar a nuestra nación, dificultando cada vez más su futuro.

Eso han sido y eso siguen siendo, cambiando únicamente la demagogia y las comunicaciones (con mayor refinamiento), buscándose un candidato más potable que los últimos y pactando con los nuevos poderes de la izquierda internacional: los terroristas del Medio Oriente y del norte de Suramérica. Nos quieren cambiar a los Estados Unidos y a la Unión Europea por el ALBA… seguiremos luego en esto.

Roberto López-Geissmann
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3333740

lunes, 2 de febrero de 2009

UN OBISPO DE EL SALVADOR INFORMA

Este informe, sacado a la luz por Ricardo de la Cierva, es un documento histórico muy útil para descubrir el modo como procedieron en El Salvador y su habilidad para servirse de los obispos y de las masas proletarias y campesinas al estilo marxista.

Un obispo de El Salvador informa “Todo el que quiera militar para Dios bajo el estandarte de la cruz en nuestra Compañía, que deseamos se distinga con el nombre de Jesús, y servir solamente al Señor y a su Esposa la Iglesia bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra, persuádase que, después del voto solemne de perpetua castidad, pobreza y obediencia, es ya miembro de esta Compañía, fundada principalmente para emplearse en la defensa y propagación de la fe y en el provecho de las almas en la vida y doctrina cristiana, sobre todo por medio de las públicas predicaciones, lecciones y cualquier otro ministerio de la palabra de Dios, de lo ejercicios espirituales, de la doctrina cristiana a los niños y gente ruda, y del consuelo espiritual de los fieles, oyendo sus confesiones y administrándoles los otros sacramentos.


Y, con todo, se muestra disponible (“se utilem exhibeat” – dice el original-) a la pacificación de los desavenidos, el socorro de los presos en las cárceles y de los enfermos en los hospitales, y al ejercicio de las demás obras de misericordia, según pareciere conveniente para la gloria de Dios y el bien común; haciendo todo esto gratuitamente, sin recibir estipendio ninguno por su trabajo (Compañía de Jesús, Fórmula del Instituto aprobada por el Papa Julio III con la bula Exposcit Debitum, 1)

Este informe reservado de Mons. Freddy Delgado, Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador durante los años comprendidos en el informe, y sacado a la luz pública por el historiador español Ricardo de la Cierva es un documento histórico muy útil para descubrir el modo de proceder del Magisterio Paralelo en El Salvador y su habilidad para servirse de los obispos y de las masas proletarias y campesinas al estilo marxista.

El informe ilustra el tipo de revolución marxista-eclesiástica aplicado en Cuba, Nicaragua, Guatemala y México; en este caso se ve paso a paso lo sucedido en El Salvador.1 Objetivo: la rebelión comunista; medio: la iglesia popular.“La principal estrategia del Partido Comunista para hacer de El Salvador una República Socialista de Obreros y Campesinos satélite de la Unión Soviética ha sido la instrumentalización de la Iglesia Católica en la revolución comunista, según el esquema aprobado por el primer congreso del partido comunista de Cuba.

En lo que se refiere a la religión, la Iglesia y los creyentes, expresó que El Partido Comunista de Cuba aprecia el. hecho de la notoria y frecuente aparición en los países de nuestra América de grupos católicos y no católicos, sacerdotes, pastores y laicos; que se incorporan a las luchas revolucionarias o las favorecen considerándolas compatibles con su fe religiosa...

"La Revolución Cubana ha tenido, frente a las agresiones imperialistas, el respaldo militante, valioso y entusiasta, de estos movimientos". La estrategia que seguirá define que "es conveniente promover y consolidar la alianza con los sectores cristianos mencionados, proyectados hacia la construcción de una nueva sociedad verdaderamente humana, la sociedad sin clases".

Las metas en El Salvador son claras: politizar al clero, dividir a la conferencia episcopal interna y externamente entre progresistas y reaccionarios; una vez dividida, convertir a los progresistas en dóciles y eficaces instrumentos de la revolución.En Chile no cristalizó el plan de la aparición de una iglesia marxista leninista dentro de la misma Iglesia.

El Salvador sí que reunió las condiciones indispensables para empollar una iglesia al servicio del comunismo: la Iglesia que nace del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Fue así como echó a andar el plan para el nacimiento de una Iglesia Popular. Para ello había que organizar un Grupo de base entre sacerdotes.

En 1968, habían reunido a un grupo de sacerdotes escogidos de todo el país, organizando un grupo de estudio y de reflexión pastoral. En 1970 apareció "la Nacional de sacerdotes" un grupo de 17 sacerdotes que se dedicó al "análisis de la realidad nacional" .

Ayudaron al grupo algunos políticos, asesorándolos sobre el análisis socio-económica-político dentro del marco del contexto social del proceso histórico salvadoreño.

Desde el primer momento hubo una inclinación del grupo hacia la ultraizquierda.A partir del materialismo histórico y con la ayuda del instrumento marxista-leninista se analizaba el proceso de nuestra realidad salvadoreña. Para despistar, el Grupo se llamó de Reflexión Pastoral.

El estudio del marxismo leninismo se fue intensificando. El padre francés Bernardo Boulang, encargado de la Acción Católica Agraria, trajo a un profesor universitario francés para que impartiese al Grupo unas charlas sobre la religión como apiade los pueblos; indicó que para saber liberar al pueblo era necesario liberarse antes de atavismos y mitologías religiosas.

En 1970 dio un retiro en el Colegio Sagrado Corazón, en el cual participaron quince sacerdotes y dos religiosas. Durante los siete días de duración del retiro no hubo ninguna oración o acto litúrgico, ni se celebró la Santa Misa. La madre Pilar Manceñido y el padre Abraham Rodríguez reclamaron por la ausencia de los actos religiosos oponiéndose a que una persona atea les cuestionase sobre su fe.

Entre los sacerdotes asistentes estaban los presbíteros David Rodríguez, Bernardo Boulang, José Inocencio Alas, el jesuita Jesús Bengoechea y otros.El Grupo se siguió reuniendo en el noviciado. Varios miembros del Grupo asistieron a un curso en Cuernavaca (México) sobre un método de Pablo Freire, pero en realidad versó sobre marxismo-leninismo.

Este curso fue exclusivo para religiosos. Se desarrolló en la casa de la Acción Católica mexicana, en donde se hospedaron los asistentes. El padre Enrique Sánchez participó juntamente con el belga Esteban Allier. Se dedicó solamente medio día al método de Freire.

El resto del tiempo (cinco días) se consagró a estudiar la “teología de la instrumentalización” es decir en qué forma se podía instrumentalizar a la Iglesia para llevar consignas políticas al pueblo, aprovechando el poder de la Iglesia en América Latina. Durante el curso se visitó la parroquia de Quetzalcuayolt en el Distrito Federal, a cargo de los jesuitas. Allí se tuvo una misa-mitin.

En esa parroquia tenían a sus estudiantes trabajando pastoralmente. En ocasiones se comentó que sería bueno incorporar a los sacerdotes belgas al proceso revolucionario en América. De 1970 a 1971 las reuniones se celebraron en la casa de las madre paulinas.

Desde finales de 1971 se trasladaron al noviciado. Así participaron bastantes sacerdotes en las reuniones, juntamente con los aspirantes al sacerdocio llamados “júniores”.

Debido a la situación difícil, posterior a las elecciones para presidente de la República en 1972, el Grupo comenzó a distraer a las autoridades del país sobre estas reuniones, cambiando con frecuencia el local. Inclusive se reunieron mas de una vez en casa de un miembro de la embajada de Francia o en el sótano del seminario San José de la Montaña.El arzobispo decidió expulsar al P. Boulang acusado de actividades marxistas subversivas y de incitar a la revolución armada.

Los compañeros protestaron. Para ello hubo una reunión en la parroquia del padre Alfonso Navarro, ubicada en la colonia Miramonte; en esa ocasión participaron 27 sacerdotes.

El padre Ignacio Ellacuría dijo que el padre Boulang era el único sacerdote que estaba encaminado dentro de una pastoral popular y que permitir a los obispos expulsarle era comenzar a detener una pastoral popular y liberadora; ésta era la línea auténtica de pastoral que desde hace mucho tiempo tendría que haberse llevado a nivel nacional.

Expulsar al padre Boulang era expulsar al verdadero líder de una auténtica pastoral liberadora. Presentaron un escrito al señor arzobispo y le pidieron una especie de careo entre ellos para defender al padre Boulang.

Para esa reunión especial, cada uno de los miembros del Grupo tenía la obligación de invitar a un grupo de sacerdotes. Monseñor Luis Chávez y González invitó a una audiencia pública. El Grupo puso el nombre de “Tribunal del pueblo”, a esa audencia. El señor arzobispo acusó al padre Boulang de hacer labor laicista y no sacerdotal.

El Grupo defendió que la labor de Boulang era pastoral no política. Defendieron al padre Boulang, juntamente con los los sacerdotes Ricardo Urioste, Benito Tobar, Astor Ruíz, Rutilio Sánchez. Eran en total 15 sacerdotes.

El arzobispo terminó la audiencia diciendo: “Mi última palabra es: el padre Boulang se va”. Y se fue del país. Desde aquel momento el padre Ellacuría y el Grupo de Reflexión Pastoral dieron la consigna de marginar al arzobispo Chávez y al obispo Rivera: “Ya no son los obispos que necesitamos; tenemos que ver la forma como lograr que llegue al arzobispado un obispo con quien podamos trabajar”.

El Grupo se fue extendiendo al margen de la autoridad arzobispal. Pertenecían a él: los padres César Jeréz (guatemalteco marxista que fue provincial y consejero especial del general padre Arrupe) Francisco Estrada, Ellacuría, Sobrino, Ignacio Martín Baró, Jesús Bengoechea, Francisco Javier Ibisate, Rafael Moreno, Juan Hernández Pió, Rutilio Grande, Segundo Montes y otros menos conocidos.

El más moderado de todos era el padre Rutilio Grande, prefecto de disciplina en el seminario San José de la Montaña, que trató de restablecer la concordia entre el Grupo y los obispos, con poco éxito; se hizo sospechoso a unos y a otros.

El Grupo de Reflexión, dirigido por Ellacuría y siguió creciendo hasta el punto de que en 1982 contaba con un veinte por ciento de todo el clero salvadoreño, formado entonces por 383 sacerdotes; la mitad diocesanos y la mitad religiosos.

Desde 1980 el Grupo se denominó abiertamente “Iglesia Popular”.A fines de 1972 los obispos de El Salvador decidieron cambiar la dirección del seminario mayor San José de la Montaña porque los seminaristas habían sido politizados a tal grado que el entones rector de la Universidad Nacional Dr. Fabio Castillo había preparado una célula marxista-leninista entre los mismos seminaristas, entre ellos Octavio Ortiz y Ernesto Barrera, quienes más tarde, ya ordenados sacerdotes, murieron en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad del país.

Algunos seminaristas vivían en comunidad con el padre Rutilio Grande en San Martín. Los seminaristas decidían con su voto “democrático” cuestiones tan delicadas como la participación de ellos en manifestaciones de tipo político. Bastantes jóvenes del MERS (Movimiento de Estudiantes Revolucionarios Salvadoreños) entraron al Seminario.

En una ocasión histórica se detectó la influencia que los sacerdotes disidentes tenían en el clero, en las religiosas y en las comunidades de base; los cuales se movilizaron para defenderlos en contra de los obispos. Se organizaron manifestaciones de repulsa y protesta en todo el país contra el Episcopado por la determinación que habían tomado del cambio en el Seminario Mayor. Se mandó desde San Salvador una circular a todas las comunidades cristianas, a las religiosas, llamándolas a un diálogo y a una reflexión sobre la acción autoritaria que los obispos habían tomado bajo la dirección del Nuncio Apostólico.

Se realizaron diferentes asambleas presididas siempre por un sacerdote del Grupo de Reflexión Pastoral, con el apoyo de los jesuitas. Así se iba madurando una decisión como Pueblo de Dios.

En la reunión nocturna en que se debatió la decisión final se vio una buena representación de los jesuitas: Estrada, Ellacuría, Moreno, Jaén, Hernández Picó presentó una moción sobre la celebración de una semana de pastoral la cual fue aprobada por una mayoría de votos.

Pero un grupo de quince sacerdotes de Reflexión Pastoral no apoyó la moción.Abandonaron sus grandes residencias, como el Externado San José, el Seminario San José de la Montaña y se fueron a habitar en casas particulares, en pequeñas comunidades; así había por ejemplo en el caso de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas una casa que se llamó UCA-1, en donde habitaban los más recalcitrantes; UCA-2, donde vivían los menos recalcitrantes y El Carmen, Santa Tecla, habitación de los “viejos” conservadores.

Una comunidad se ubicó en la colonia Monserrat, otra cerca del Externado San José. En el pueblo de Antiguo Cuscatlán se fundó la casa de los “Júniores” estudiantes para ser jesuitas; la casa fue construida por los mismos estudiantes. La idea era de identificarse con “el pueblo”. Poco tiempo después, decidieron que sus estudiantes se formasen en un ambiente rural y en la acción pastoral.

Los mismos estudiantes pidieron trasladarse al campo, al área rural, para hacer una nueva experiencia: organizar una acción pastoral evangélica auténtica y de promoción por medio de catequistas, de líderes comunitarios y celebrantes de la Palabra. Pidieron como superior al padre Rafael Moreno, mexicano, quien estaba preparando su tesis de doctorado sobre marxismo y colaboraba entonces como jefe de relaciones públicas del arzobispado de San Salvador.

El padre Moreno condicionó la aceptación del cargo de superior de la casa de formación a la permisión de traer todos los libros sobre marxismo necesarios para escribir su tesis. La Nunciatura apostólica le hizo el favor de introducir 400 volúmenes sobre marxismo-leninismo vía diplomática.

La madre Pilar Manceñido fue invitada para organizar una Cooperativa Parroquial en Aguilares. Ella se hizo responsable directa de los grupos cooperativos. Pronto aparecieron tensiones de carácter ideológico entre el padre Rutilio Grande, más conservador, y el padre Jesús Bengoechea, de línea marxista-leninista.

En cierta ocasión el padre Rutilio Grande notó que los estudiantes de teología, Baltodano y Cardenal, tenían ya tres fines de semana de impartir un curso de cooperativismo, fuera del control de la madre Pilar Manceñido y el padre Grande.

Este constató personalmente en una visita inesperada al local en donde se impartían los cursos que en la pizarra había un diagrama de análisis marxista sobre el modelo histórico de América Latina adaptado al pueblo con muñequitos.

El padre Grande protestó por la instrumentalización de la Cooperativa para adoctrinamiento marxista-leninista. Por ello fue calificado por los otros padres jesuitas como “neurótico”. A las reuniones de la Cooperativa de Aguilares asistían también miembros de la Cooperativa de Suchitoto.

El padre Franciso Estrada, superior de la provincia centroamericana, fue notificado de ello.El padre Rutilio Grande rigió la parroquia de Aguilares desde 1973, poco después de que los obispos le expulsaran, con los demás jesuitas, del seminario mayor San José de la Montaña. En el equipo de jesuitas que le ayudaban se infiltraron varios marxistas, entre ellos cuatro estudiantes jesuitas y comunistas –Cardenal, Baltodano, Ascoli y Hernández de tan descarado partidismo que acabarían expulsados de la Compañía.

Pese a la oposición del padre Rutilio Grande casi todo el resto del equipo se empeñó en una campaña de mentalización y organización marxista-leninista entre los campesinos de la parroquia.

Se trataba de crear una “nueva religiosidad” que consistía en sustituir a la religión por el marxismo y al ideal de Dios por el ideal del hombre. No se buscaba la conversión religiosa sino la conversión al activismo político.

Estudiantes politizados de la Universidad José Simeón Cañas, convertida ya en el principal centro de activismo marxista en El Salvador, contribuían al adoctrinamiento y a la organización de los pobres campesinos de Aguilares.

El padre Rutilio Grande se mostraba cada vez más en desacuerdo con estas actitudes pero de momento se tuvo que aguantar.2. Las universidades como centro de adoctrinamiento marxista – leninista y de activismo revolucionario.

La Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, abreviada como UCA, fue creada en 1965 en virtud de la ley de universidades privadas. Al hacerse cargo de ella, decidieron convertirla en centro de influencia y servicio social, para ayudar a la “completa liberación del hombre”. No definieron a su universidad como católica pero reconocieron su “orientación cristiana” interpretada como “el aspecto socializante de la cultura y de la sociedad”.

Este aspecto socializante se concretó en el adoctrinamiento marxista-leninista y en la conversión de la Universidad en centro de activismo revolucionario.Esta estructura se concretó con la llegada como rector de la UCA del padre Ignacio Ellacuría y su equipo en una acción social y reflexión teológica pro-marxista-leninista.

El marxismo-leninismo es cátedra fundamental en la UCA aunque no hay asignatura con este nombre.Los hechos históricos demuestran que además de ser Universidad se ha convertido en centro de acción política marxista-leninista.

En 1973 se abrió un curso de reflexión teológica para los campesinos de la FECAS (Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños). Más tarde, en 1975, bajo la asesoría de la UCA, se realiza la alianza FEC-CAS-UTC (Unión de Trabajadores del Campo). En 1977 las LP-28 (Ligas Populares 28 de febrero) grupo de fachada del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y miembros del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) se organizaron en la UCA.

Allí mismo se elaboró un proyecto de gobierno de tinte socialista en ocasión del golpe de estado de 1979 e involucraron al arzobispo monseñor Oscar Arnulfo Romero en el mismo, para no tenerlo en su contra. Pactaron con una fracción del Ejército.

El golpe de estado contra el Presidente Romero fue fraguado en la UCA y en el Arzobispado, como afirmó el P. Luis de Sebastián. Aprovecharon la coyuntura para proponer un modelo político de gobierno basado en principios sociales, políticos, económicos y militares presentados en el llamado “Libro Amarillo”.

Durante los dos meses y medio que duró la Junta Revolucionaria de gobierno, después del golpe de estado de 15 de octubre de 1979, la influencia de la UCA fue decisiva en el gobierno”.Recuérdese que en ese mismo año los sandinistas, entre los que formaban parte importante destacados dirigentes políticos, derribaron al presidente de Nicaragua, Somoza, e instalaron un gobierno de traza marxista-leninista con participación del clero.

Ese gobierno, cabeza de puente para Fidel Castro en Centroamérica, impulsó la revolución en El Salvador y luego evolucionó desde el marxismo-leninismo hacia la Internacional Socialista, como harían los propios jesuitas salvadoreños, Ellacuría y otros compañeros como Jon Sobrino eran vascos y nunca condenaron las actividades de ETA.

En el resto de estos sucesos ya aparece el nuevo arzobispo de San Salvador, monseñor Oscar Arnulfo Romero, instrumentado por los revolucionarios de la UCA, que con su colaboración en el golpe de estado de 1979 ya se veían tocando el poder como sus hermanos de Nicaragua.

El gobierno sandinista de Nicaragua, apoyó a ETA, proporcionó a sus terroristas arsenales y campos de entrenamiento, como han demostrado luego varios servicios secretos (ABC, 18 de octubre de 1992, pág. 37).“Cuando se originó la crisis de la Junta Revolucionaria de gobierno debido a que la fuerza armada comprobó que había en dicho gobierno bastantes militantes del comunismo, se reunieron el día 2 de enero de 1980 en la biblioteca del seminario San José de la Montaña juntamente con el arzobispo monseñor Oscar Arnulfo Romero, los miembros de la Junta Revolucionaria de gobierno y su gabinete de gobierno para encontrar una salida airosa a la crisis de gobierno provocada por los funcionarios que habían amenazado con renunciar si el consejo permanente de la fuerza armada no acedía a sus exigencias.

Al día siguiente a las 13 horas renunciaron todos los ministros, subsecretarios y demás funcionarios que pretendieron chantajear a las fuerzas amadas. Entre los funcionarios renunciaron Manuel Ungo y el ingeniero Román Mayorga Quirós, ex rector de la UCA.

La UCA jugó un papel importante en la formación de los cuadros de los diferentes grupos marxistas-leninistas que hoy controlan el FMLN; las Fuerzas Populares del Pueblo (FPL) el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), las Ligas Populares 28 de febrero (LP-28).

En la UCA se han realizado foros pro-marxista-leninistas; manifestaciones que se han planificado allí y aún más, la organización de fuerzas políticas de ultra-izquierda, “terceristas” de tipo campesino, como la UNTS. Juan Ignacio Otero, encargado de logística del FMLN, reveló, siendo ya prisionero de las Fuerzas Armadas, que se compraban armas en el extranjero utilizando cuentas bancarias de sacerdotes radicalizados…”

Autor: Mons. Freddy Delgado
Ex Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador (Q.D.D.G)
http://es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/745/2348/articulo.php?id=21417

domingo, 1 de febrero de 2009

EL FMLN DEBE REGRESAR A LOS IDEALES SOCIALISTAS

Deseo invitar a leer el comentario publicado en un periodico MILITANTE, Voz marxista de los trabajadores y juventud , en el que se confirma la realidad que desea ocultar el FMLN, ya que al interior de sus bases hay un gran sector que respalda las ideas del comunismo.


Actualmente hay gran confusión entre la población que no está afiliada o no es miembro activo a ningún partido politico de El Salvador, lo que suele llamarse en las encuestas como indecisos. Se trata de un este sector tomara gran protagonismo en los días de las elecciones.


Se escucha entre la voces, en las calles de El Salvador que Mauricio Funes, solo es un instrumento (títere). Otros expresan que ante un posible gane del FMLN el 15 de marzo, no sería extraño que purgaran al candidato Funes, para generar una crisis popular y lograr así imponer la realidad filosófica, estatutaria del FMLN: la comunista.

El artículo en mención es el siguiente:




El Salvador: El FMLN debe regresar a los ideales socialistas
Escrito por: Tendencia Marxista Militante


El pasado 17 de agosto se realizó en San Salvador, El Salvador, la XXIV Convención Nacional del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El acto no fue del todo abierto y por ello, sólo asistieron 8 mil personas con un gran ánimo y confianza de poder derrotar a la derecha y su partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) en las elecciones municipales de enero y las presidenciales de marzo de 2009. Los marxistas, a nivel internacional saludamos estos avances de la izquierda salvadoreña.


La lucha en El Salvador es muy reciente, las heridas aún no terminan de cicatrizar. Miles de trabajadores en el mundo se solidarizaron con el pueblo salvadoreño, en México fueron muchos los casos donde se refugiaba a guerrilleros o dirigentes obreros que tenían sus vidas amenazadas, se realizaban actos de solidaridad, se recolectaban recursos o se daban apoyos materiales, e incluso hubieron muchos casos de compañeros que se sumaron a las filas del FMLN para en la lucha contra la oligarquía y el imperialismo en una guerra sangrienta que se prolongó de 1980 a 1992 y cobró la vida de mas de 70 mil personas, la inmensa mayoría campesinos, obreros y estudiantes, finalizando con los acuerdos de paz firmados en Chapultepec.


Después de esa heroica, pero dura lucha, los consiguientes gobiernos de ARENA sólo han profundizado los problemas de las masas. Ahora vemos que el FMLN tiene amplias posibilidades de ganar las elecciones y llegar al gobierno por primera vez en la historia, pero la burguesía lo quiere impedir con un escandaloso fraude como el de México en 2006.


Fuertes ataques contra los trabajadores
Una encuesta realizada en mayo pasado por el Instituto universitario de opinión pública (IUDOP) de la Universidad de Centroamérica (UCA) sobre el gobierno de Antonio Saca es muy reveladora. Un 56.9% de los encuestados ha aumentado sus horas de trabajo al día pero el 44.1% ha adquirido nuevas deudas, el 20.4% han disminuido sus tiempos de comida pero el 80.2% han modificado su dieta alimenticia producto de la crisis alimenticia y un 64.7% han dejado de comprar medicinas.




Los bajísimos niveles de vida y las extenuantes jornadas laborales acompañadas con una profunda crisis alimenticia y una recesión del capitalismo que puede recorrer el planeta entero, son una combinación explosiva donde veremos una intensificación de la lucha de clases que puede tener una salida revolucionaria o reaccionaria, no hay margen para reformas y el capitalismo esta llevando a la barbarie a Centroamérica, por poner otro ejemplo podríamos decir que durante los cuatro primeros años del gobierno de Saca ha habido 14 mil homicidios, reflejo del desarrollo de las famosas pandillas conocidas internacionalmente como Maras. La perspectiva para El Salvador y Centroamérica son: Socialismo o Barbarie.


La dirección del FMLN ha optado por una táctica incorrecta, al tratar de convencer a la burguesía de que sus intereses no están en peligro, que respetarán la propiedad privada y no construirán el socialismo. Lo que la dirección del FMLN debería hacer es apoyarse en la clase obrera y demás pobres del campo y la ciudad quienes han demostrado su gran disposición de luchar. Por ejemplo, vemos luchas cada vez más continuas de diversos sectores como panaderos, campesinos, trabajadores municipales, trabajadores judiciales, etc. que realizan importantes marchas y paros por mejorar sus niveles de vida; el primero de mayo pasado fue una demostración contundente de la rabia y ganas de luchar de la clase obrera con más de 120 mil trabajadores en la calle con demandas como, el combate al alto costo de la vida.



La consigna de la huelga general, defendida por los marxistas agrupados en el Bloque Popular Juvenil (BPJ) tiene una gran aceptación, los burócratas reformistas dicen que no hay condiciones para una huelga general pero si miraran hacia abajo y entraran en contacto real con la clase obrera verían que solo falta que el FMLN haga un llamado serio para poner a las masas en acción, obligando a la burguesía a dar concesiones serias y evitando la imposición de Rodrigo Ávila en la presidencia.


Por un FMLN democrático y con un programa de clase
Lo que hemos visto en las pasadas convenciones son actos muy emotivos, con gran entusiasmo de la militancia pero carentes de debate, en donde sólo se va a avalar lo que la dirección ya decidió de antemano. Si la dirección del FMLN fuera consecuente con los ideales de la revolución socialista el problema no sería tan grave, pero lo que vemos es que como ocurre con muchas burocracias reformistas y estalinistas de los partidos obreros del mundo, la del FMLN coarta el debate y las críticas desde la izquierda con el argumento de la unidad.




Este no es un método muy efectivo como se pudo ver en México donde se pedía exactamente lo mismo y al final los graves errores de la burocracia del PRD facilitaron el fraude electoral y la derrota de la izquierda. El argumento de la unidad suele significar dejar las manos libres para que actúen los oportunistas.


Es quizás la primera ocasión en la historia del FMLN donde no se menciona en una convención la palabra revolución. El Candidato del FMLN, Mauricio Funes fue quien presentó el programa de gobierno que fue debatido ampliamente en la dirección y con gente ajena al partido. En este señaló: “hagamos a un lado los fantasmas que nos quiere imponer la derecha en el poder, no es el debate entre capitalismo o socialismo el que debe ocupar nuestras energías, el debate actual sobre el que deberán elegir los salvadoreños es entre democracia o autoritarismo, entre cambio o continuismo, entre pasado o futuro”. Estas palabras se dan en medio de un periodo revolucionario en América Latina donde millones de trabajadores luchan contra el capitalismo y por el socialismo.


Mas adelante señala: “No vamos a acabar con la propiedad privada y menos con el mercado. Mi gobierno será el mejor defensor de la iniciativa privada, porque entiende que para repartir con equidad y justicia la riqueza primero hay que producirla. Y para ello necesitamos que los emprendedores privados y el Estado sellen una fuerte alianza desde el inicio”. Los capitalistas son una clase parasitaria que vive del trabajo ajeno, quién genera la riqueza es la clase obrera, esa es la clase necesaria para construir una sociedad igualitaria, los capitalistas son los culpable de que no haya una buena distribución de la riqueza pues se apropian de buena parte de la riqueza generada por los trabajadores.


Por un FMLN verdaderamente socialista
Los dirigentes del FMLN deberían ser más honestos y plantear claramente que se elimine la palabra socialismo de los estatutos porque el programa de gobierno que están defendiendo solo busca reformar al capitalismo con mayor participación de otros sectores de la burguesía que hoy están excluidos y dando concesiones de salud, educación, trabajo y buenas pensiones y jubilaciones para los trabajadores, desgraciadamente para la dirección del FMLN la situación económica mundial no pinta para que sus posibles maniobras se cumplan.




El capitalismo a nivel internacional esta en crisis y no pueden dar reformas a los trabajadores, todo lo contrario. Aquí la dirección del FMLN se tendrá que poner de un lado, o se esta con los trabajadores o de lado del reformismo, es decir de la burguesía. En la etapa actual de crisis orgánica y coyuntural del capitalismo es imposible dar esas concesiones. Si el gobierno de Funes-FMLN intenta aplicar un programa de simples reformas se convertirá en un obstáculo para la lucha de los trabajadores por su emancipación y le daría grandes oportunidades a la burguesía para boicotear y golpear a la clase obrera justo como hoy lo esta haciendo en Bolivia aprovechando los titubeos de Evo Morales.


Pero si la burocracia del FMLN aún no se atreve a eliminar las palabras socialismo o revolución de los estatutos es porque sabe que seria muy antipopular, porque existen grandes reservas revolucionarias dentro del FMLN y las masas no leen las letras chiquitas del programa, los trabajadores votarán al FMLN y a Mauricio Funes porque están cansados de tantos males generados por el capitalismo, porque quieren un cambio y ponen sus esperanzas en su partido tradicional. Independientemente de las intenciones actuales de los dirigentes, el destino de El Salvador se resolverá con el enfrentamiento entre las clases. Las masas lucharán contra el fraude y por llevar al FMLN al gobierno pero posteriormente querrán que existan cambios reales en sus condiciones de vida que no serán posibles sino a través de una lucha a muerte contra los privilegios de los capitalistas y su sistema.


Existen condiciones muy favorables para transformar la sociedad en El Salvador, pero como dijera León Trotsky, ese gran revolucionario ruso acallado por las mentiras de los estalinistas cuyas ideas hoy se abren paso con el avance revolucionario en América Latina: “La crisis de la humanidad es la crisis de la dirección revolucionaria”. Si los dirigentes del FMLN defendieran las ideas del autentico marxismo estaríamos al inicio de la revolución socialista en El Salvador.



El FMLN se debe dotar de las ideas del autentico marxismo y por consiguiente no abandonar la lucha por el socialismo, estas ideas son las defendidas por el BPJ quiénes luchan por un FMLN auténticamente democrático, revolucionario y socialista.



Eso no lo puede tolerar la burguesía quien ha desatado una campaña tratándolos de criminalizar y haciéndolos parecer como terroristas o ultraizquierdistas.



Es muy probable que conforme avance la campaña los ataques contra los marxistas se intensifiquen, por eso llamamos a la clase obrera mexicana e internacional a estar atentos a los acontecimientos de la lucha de clases en El Salvador y apoyar a los marxistas del Bloque Popular Juvenil.


Agosto 2008