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jueves, 23 de abril de 2009

LOS 20 AÑOS DE ARENA (SEGUNDA PARTE)

El FMLN aceptó casi de inmediato la propuesta de diálogo lanzada por el Presidente Alfredo Cristiani el día que tomó posesión el 1 de junio de 1989. El 15 de septiembre de ese año, en la ciudad de México, ambas partes acordaron solicitar de manera conjunta la mediación del Secretario General de las Naciones Unidas en el proceso de negociación.

El 11 de noviembre por la noche las columnas guerrilleras incursionaron en las principales ciudades del país, incluida la capital, para desatar la más poderosa ofensiva de la guerra. La apuesta era quedarse el mayor tiempo posible en las ciudades, debilitar al máximo la autoridad del gobierno y provocar un alzamiento popular hasta la toma del poder. Era el último intento del FMLN de imponerse por la vía militar.

Si bien es cierto el objetivo no se cumplió, fue tal el poder militar mostrado por el ejército guerrillero, que hubo consenso en ambas partes en cuanto a la búsqueda sincera de la solución política negociada. El gran merito del Presidente Cristiani fue haberse mantenido firme en ese propósito, a pesar de la ofensiva y de las fuertes presiones que recibía de diferentes y poderosos grupos.

El Acuerdo de Paz se logró, tras intensas rondas de negociaciones, el 31 de diciembre de 1991, in extremis, en la sede de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York. En mi opinión jugaron un papel determinante para el éxito del proceso, los integrantes de ambos equipos negociadores, de manera muy especial el doctor David Escobar Galindo, por parte de la delegación gubernamental. Por parte del FMLN se destacaron Schafik Handal, Salvador Samayoa y Joaquín Villalobos.

El logro de la paz fue la acción de política estratégica más importante en la historia reciente del país y un gran logro de la primera administración de ARENA encabezada por Alfredo Cristiani. En los últimos años de su gobierno el primer Presidente arenero se enfocó en vigilar el proceso de cumplimiento de los acuerdos y la recuperación económica. El país estaba arruinado tras la guerra. La infraestructura estaba literalmente en el suelo, la situación económica era deplorable y la sociedad estaba fracturada. Así recibió ARENA el país.

El proceso de cese al fuego fue impecable. Admirado por propios y extraños. Sin mayores traumatismos el FMLN se convirtió en partido político y casi de inmediato, como era lógico, en la segunda fuerza política del país, desplazando al Partido Demócrata Cristiano. Para las elecciones generales de 1994, ARENA lanzó como candidato a la presidencia de la República a Armando Calderón Sol y a la vicepresidencia a Borgo Bustamante. El FMLN a Rubén Zamora para Presidente y a Francisco Lima para vicepresidente.

La nominación de la fórmula causó serias divisiones en el FMLN. Joaquín Villalobos y otros altos dirigentes habían propuesto la candidatura de Abraham Rodríguez a la presidencia, como una muestra de flexibilidad y apertura del Frente. Villalobos creía que esa era además la única posibilidad que tenía el FMLN de ganar las elecciones presidenciales. La propuesta fue derrotada y las posiciones socialdemócratas de Villalobos también. Tras las elecciones el FMLN sufrió su primera gran división.

Durante la campaña electoral rodó la especie entre los militantes del FMLN, que Calderón Sol representaba la línea más dura y "escuadronera" de ARENA y que de ganar iniciaría una verdadera cacería de comunistas, ahora desarmados en virtud de los Acuerdos de Paz. "Si ese hombre gana, yo me voy a ir del país", me dijo una militante histórica del Frente.

Si bien hubo una segunda vuelta, Calderón Sol ganó de manera fácil las elecciones. Contrario a todos los rumores el nuevo Presidente encabezó un tenso proceso de cumplimiento de los Acuerdos de Paz pendientes de manera muy hábil. Recuerdo el día cuando en una manifestación de lisiados de guerra, un policía, frente a las cámaras de televisión mató a un manifestante. El país entero contuvo el aliento, por lo delicado de la situación. La guerra acababa de terminar.

El Presidente Calderón Sol y la dirigencia del FMLN actuaron, en esa ocasión de manera muy sensata en el manejo de tan complicada coyuntura. La cosa no pasó a mayores. El gobierno de Calderón Sol emprendió una serie de transformaciones del Estado, que incluyó las privatizaciones de empresas estatales. Lo sorprendente es que no hubo violencia social o política en el desarrollo del proceso. (Nota: en la columna anterior por un error decía que Napoleón Duarte ganó las elecciones en 1994. Debió decir en 1984).

Por Marvin Galeas
Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleas@cinco.com.sv

domingo, 8 de marzo de 2009

CHÁVEZ ORDENA AL FMLN DESATAR LA VIOLENCIA

Hace siete meses, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, punteaba en las encuestas con más de quince puntos de ventaja. El FMLN contaba –y todavía cuenta– con abundante financiamiento ilegal, suministrado por Hugo Chávez, a través de Alba Petróleos. Todo indicaba que El Salvador caería en las garras del Socialismo del Siglo XXI, como ha ocurrido con Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Sin embargo, en medio de la campaña electoral, surgieron evidencias de los vínculos de Chávez con el FMLN. El propio Chávez los hizo públicos, al declararse abiertamente a favor de Funes, y confesar en televisión que pretendía construir “una sola patria”, con Cuba, Venezuela y El Salvador.

A medida que Chávez profundizaba el modelo comunista en Venezuela, confiscando propiedades y modificando la Constitución para perpetuarse en el poder, el pueblo salvadoreño fue poniendo sus barbas en remojo y cambiando sus preferencias. Daniel Ortega hizo el resto, robándose de la manera más atroz los comicios en Nicaragua.

Cuando sólo faltan pocos días para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales, todos los sondeos serios indican que el candidato de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Rodrigo Ávila, lleva una ligera ventaja sobre Funes.

En el estado de euforia irracional en que se encuentra, Chávez no puede permitir que su proyecto sufra una derrota humillante en El Salvador, por eso, ha ordenado a sus socios del Frente Farabundo Martí activar el plan B, que consiste en proclamar a los cuatro vientos que hay un fraude en marcha, desconocer los resultados y desatar la violencia en esa nación centroamericana. Se trata del mismo esquema desarrollado por Andrés Manuel López Obrador en México, con el apoyo político de Chávez.

El plan comenzó a activarse hace algunos días, con la publicación de artículos en las redes y páginas de Internet controladas por la izquierda latinoamericana, donde se asegura que la única manera de que el FMLN pierda las elecciones, es por medio de un fraude. Por su parte, Mauricio Funes cerró su campaña alegando que el fraude estaba montado.

En los últimos días, la Embajada de Venezuela en El Salvador ha incrementado sus operaciones y su injerencia indebida en esa nación. Los medios de comunicación controlados por Chávez, como TeleSur, están listos para promover la histeria y el desorden después del 15 de marzo, si los resultados no favorecen a su pupilo Funes. También es de esperarse, que Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y demás integrantes del Alba, pretendan levantar sospechas sobre el proceso electoral salvadoreño.

El plan de violencia ordenado por Chávez puede derrotarse, siempre y cuando el pueblo salvadoreño vote masivamente a favor de la democracia, se una en torno a sus instituciones nacionales, y denuncie claramente las intenciones del dictador venezolano.

Por Alejandro Peña Esclusa
http://www.unoamerica.org/unoPAG/articulo.php?id=47

LES DOLÌA LA CABEZA Y LES AMPUTARON LAS PIERNAS

La mayor parte de las encuestas indican que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) salvadoreño ganará las próximas elecciones del 15 de marzo.

El FMLN está totalmente controlado por los comunistas, como han explicado repetidas veces algunos de sus ex dirigentes más importantes, los hoy socialdemócratas Facundo Guardado y Joaquín Villalobos, curtidos comandantes de la lucha guerrillera de los años ochenta.

Originalmente, se trataba de una supraorganización insurreccional en la que coincidían varias tendencias de izquierda, pero se fue imponiendo de forma implacable la línea más dura hasta anular o expulsar de su seno a quienes no suscribieran la visión de la sociedad, las tesis ideológicas y las tácticas políticas más ortodoxas.

Creo que es la primera vez en la historia de América Latina que una agrupación francamente comunista va a alcanzar la presidencia mediante unas elecciones democráticas.

Es verdad que lleva como candidato a un político independiente, el periodista Mauricio Funes, un hombre hábil y elocuente, pero no es menos cierto que éste va escoltado por un vice, Salvador Sánchez Cerén, y por una bancada parlamentaria, que responden totalmente al FMLN.

No hay, pues, espacio para la duda: si el FMLN gana las elecciones, como es probable que ocurra, son los comunistas los que habrán llegado al poder, y tratarán de hacer lo que ya anunciara José Luis Merino, teórico del grupo, en una cándida entrevista: "No. Nosotros no somos alternancia, somos alternativa. Es llegar al poder, conquistar a la nación entera y que esa forma de gobierno no cambie. Por supuesto no con las bayonetas, ni con persecución. Hay ejemplos, como Venezuela, que es nuestro modelo''.

El FMLN, pues, a juzgar por las declaraciones de Merino, está interesado en gobernar para sumarse a la comparsa del ''socialismo del siglo XXI'' orquestada por Hugo Chávez, hoy por hoy la mayor cantidad de revolución comunista que permite la realidad vigente.

¿Qué significa eso en la práctica? Significa desmantelar las instituciones republicanas que dividen la autoridad en poderes que se contrapesan y equilibran, potenciar a un caudillo con legitimidad constitucional para eternizarse en la presidencia, aumentar tremendamente el perímetro de la actividad económica del Estado, adversar agriamente a Estados Unidos, aliarse a Irán y a los radicales palestinos en la construcción de un agresivo circuito político internacional, y construir grandes redes de apoyo popular mediante el fomento del asistencialismo clientelista, sin tener en cuenta el carácter inflacionario de esa medida demagógica y la destrucción del aparato productivo que conlleva.

Lo curioso es que la inmensa mayoría de los electores salvadoreños que votarán al FMLN lo harán por otras razones totalmente diferentes: quieren más puestos de trabajo, mejor remuneración, precios más bajos y un control efectivo de esa terrible violencia callejera que ha convertido a El Salvador en uno de los países con mayor índice de criminalidad en el mundo.

Es decir, casi todos los votantes del FMLN desean mejorar sus condiciones de vida y perfeccionar el sistema de libertades en el que habitan, pero van a sufragar en beneficio de un partido interesado en cambiar el sistema y en hacer una revolución que marche en una dirección distinta a la que ellos desean, transacción política que es el equivalente a acudir a un médico para que nos quite un dolor de cabeza, pero para ello seleccionamos a un cirujano convencido de que los males del cuerpo se alivian amputándoles las piernas a los enfermos.

Carlos Alberto Montaner
http://www.neoliberalismo.com/link_cam.htm

sábado, 7 de marzo de 2009

¿FÁBRICA DE EMPLEOS?

Las campañas políticas, como el papel, aguantan con todo. Las “medidas de emergencia” adoptadas por el FMLN, a partir de los resultados del 18 de enero, han obligado a su candidato, Mauricio Funes, a develar una serie de promesas que han generado más dudas que alabanzas.

El periódico cibernético El Faro reveló en su edición de la semana pasada un extenso reportaje sobre las consecuencias para el FMLN de los inesperados resultados de los comicios municipales y legislativos recién pasados. Según el semanario, además de haber sido un golpe fuerte para la dirigencia farabundista, la derrota de Violeta Menjívar en San Salvador agarró desprevenido al comando de campaña de Mauricio Funes.

El triunfalismo que se había apoderado de la ex guerrilla y su candidato no les permitió prever escenarios alternativos. Por eso, la victoria arenera en la capital ha forzado a Funes a rediseñar su estrategia de campaña. Esto ha desencadenado en una serie de anuncios que, evidentemente, el FMLN aún no estaba preparado para hacer.

Los anuncios han recibido mucha atención mediática y publicitaria. Sin excepción, los proyectos “Ciudad Mujer”, “Madre Feliz” y el “Plan Anti-Crisis” (PAC) parecen haber sido empaquetados a la carrera y sin incluir información suficiente para disipar las dudas más obvias.

El tema de financiamiento por ejemplo es el más evidente. El candidato ha sido muy escueto a la hora de explicar de dónde saldrán los fondos para financiar dichos proyectos. Además, varios de los anuncios incluyen medidas que el gobierno central ya realiza.

Sin dudas el programa que más comentarios ha generado es el denominado “Fábrica de Empleos”. Es cierto que los períodos de campaña electoral son momentos en que fluye enormemente la creatividad y la inventiva de los supuestos gurús publicitarios, pero, ¿Fábrica de Empleos? Por favor... los votantes merecemos más respeto.

Una de dos, ¿o los asesores de Funes creen que los salvadoreños somos idiotas? ¿O creen que la generación de empleos es tan fácil como soplar y hacer botellas? Crear oportunidades de trabajo requiere seriedad y experiencia, algo que, ni Mauricio Funes, ni Salvador Sánchez Cerén, ni el resto de comandantes tiene idea alguna de cómo hacer.

¿Qué otras genialidades tendrán en mente? ¿Por qué no también le ofrecen al país una Fábrica de Ricos? Así, El Salvador podría convertirse en poco tiempo en uno de los países más prósperos del mundo. O, ¿qué tal una Fábrica de Niños Saludables y Bien Educados? De esa forma, en poco tiempo alcanzaríamos altísimos niveles de bienestar social y tendríamos una fuerza laboral que sería la envidia del planeta entero.

En un plano menos ambicioso, ¿por qué no nos ofrecen una Fábrica de Comida o una Fábrica de Dinero para colocar en cada hogar salvadoreño? De esa manera, un gobierno farabundista podría solventar en tiempo récord los retos cotidianos de la economía familiar, tan golpeada en esta época de crisis global.

Y, aprovechando la inspiración, ¿por qué no nos ofrecen los comandantes una Fábrica de Grandes Futbolistas y Excelentes Dirigentes y Entrenadores? Solo así tendremos en poco tiempo una selecta que no solo logre clasificar para todos los mundiales de fútbol, sino que también pueda golear a las grandes potencias futbolísticas y nos convierta en campeones del mundo.

La poca seriedad y la falta de sustento técnico que caracteriza la oferta electoral de Funes y la ex guerrilla solo demuestran la falta de capacidad de los comandantes y su candidato en el manejo de la cosa pública. No podría ser distinto si los modelos que admiran son los que se implementan en Cuba, Venezuela y Nicaragua.


Escrito por Carlos A. Rosales/ Secretario particular de la Presidencia de la República.
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/21794.html

viernes, 6 de marzo de 2009

EXCUSAS PARA NO TENER UN PLAN

Nadie debería dejar de leer la entrevista que le hizo recientemente Sergio Arauz a Alex Segovia, asesor económico de Mauricio Funes, publicada en elfaro.net. Todos los votantes deben leerla porque expone muy claramente lo que sería el gobierno si el FMLN gana las elecciones presidenciales.

Alex Segovia comienza tratando de convencer al entrevistador de que el FMLN no debe tener un plan de gobierno antes de las elecciones, diciendo: "No vamos a tener un documento escrito, no tiene sentido". Para justificar esta aseveración, Segovia cita razones que no demuestran más que una gran confusión.

Dice, por ejemplo, que elaborar un plan confundiría a la gente porque el FMLN ya sacó un programa y después sacaría un plan; que "en parte" el plan se está pensando como un instrumento de la gestión pública [Segovia no explica por qué sólo en parte] y por tanto los planificadores están pensando en tomar en cuenta la crisis mundial; que la visión de gobierno del FMLN es muy distinta de la de ARENA; que "nuestro programa está muy general, pero no podía ser de otra manera, planteamos una crítica general a la gestión pública de ARENA y sobre eso un planteamiento de una forma distinta de gobernar.

Este es el plan general, pero claro que hay temas específicos"; que "Ya tenemos [un plan fiscal], ya está, pero no te lo voy a decir si a eso te referís", y, lo más sorprendente de todo, que como el nuevo gobierno confrontará una situación muy difícil y no tendrá tiempo para pensar al comenzar a gobernar no es lógico escribir un plan antes de las elecciones. Todo esto para tratar de justificar que el FMLN no tiene un plan.

La confusión se vuelve peor en el transcurso de una respuesta de Segovia que comienza negando que deba haber un documento de plan antes de las elecciones y termina diciendo que se necesita. Sergio Arauz pregunta: "Si no hay un papel de por medio, cuando terminen los cinco años, ¿con base en qué se podría reclamar?

Alex Segovia contesta: "Si es que va a haber un papel, no te preocupés, pero es que el plan de gobierno se saca una vez que ya tengás los amarres y los consensos y las políticas públicas más o menos dialogadas. Si uno de los grandes problemas de este país... es que se termine por cuestiones puramente ideológicas el papel de planificación económica. Nosotros decimos no: hay que volver a un sistema de planificación, no a un Ministerio de Planificación, pero sí a un sistema que permita una estrategia de país y para eso necesitás un documento base, un plan de gobierno".

Con esto, Alex Segovia ya ha dado un giro de 180 grados. Ya ahora está arguyendo que se necesita un plan. Pero obviamente, es un plan que no debe presentarse al público, que no debe mostrarse antes de las elecciones. Esto se ve claramente en un momento en el que Alex Segovia protesta: "No sé qué querés ver que no existe".

Arauz contesta: "Un documento". Y entonces Alex Segovia dice: "No, no va a haber un documento, porque estamos en proceso de construcción del plan. Después del 16 de marzo al 30 de mayo es otra fase. Ya como gobierno electo tenés que armar... acordate que la propuesta de Maurcio es armar una política de Estado, acordate que la crisis no la puede resolver sólo un gobierno, se necesita un gobierno de unidad nacional".

Hay al menos dos maneras de interpretar esta entrevista.

Una es que Alex Segovia y el FMLN ya saben lo que quieren hacer pero saben que si lo muestran Mauricio Funes no sería electo. Otra es que no saben lo que quieren hacer y están todos confundidos, nadando caóticamente en su propia retórica. Muy probablemente la realidad es una mezcla de las dos. Debe ser cierto que saben varias cosas que quieren hacer, pero también es claro que no quisieran que las supiera el electorado, y también que las saben sólo en términos retóricos y emocionales.

Con las ideas vagas de una oposición que nunca ha propuesto nada en concreto, la súbita realización de que el pueblo quiere propuestas coherentes y realistas los ha llevado a una confusión total, porque no están acostumbrados a hacer propuestas positivas.

Lo único en lo que parece que Alex Segovia está correcto en la entrevista es en que si llegan al gobierno no tendrán tiempo para pensar. Debe de saberlo bien porque obviamente no tuvo tiempo para hacerlo en la entrevista.

No lo han tenido en una campaña de 15 meses. En medio de todos los malabarismos verbales de la entrevista, Alex Segovia demuestra que Mauricio Funes y el FMLN no tienen plan. No tienen ideas.

No tienen nada qué enseñar al público, excepto cosas que no quisieran que el pueblo sepa.

Manuel Hinds
*Máster en Economía, Northwestern University. Columnista de El Diario de Hoy.
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3410764

miércoles, 4 de marzo de 2009

VENEZUELA ANEXADA A CUBA. ¿Y EL SALVADOR?

Alguien ha dicho que el tercer candidato en las elecciones salvadoreñas es Hugo Chávez. Con razón. El papel que el presidente venezolano está jugando en la contienda electoral es tan importante o de mayor peso que el del propio Mauricio Funes. Votar o no votar por este tendría una perspectiva enteramente diversa sin la sombra que proyecta el populista coronel.

José Luis Merino, considerado universalmente el líder más poderoso del FMLN, ha dicho varias veces que el modelo al que aspira su partido es el de Chávez. Este considera desde ya a nuestro país incluido en su esfera de dominio.

Encima de la cual está Cuba. Mauricio Funes ha adelantado que establecerá con esta un programa de cooperación para que médicos de allá vengan a El Salvador, lo cual sería el primer gran paso para anexar nuestro país a Cuba y Venezuela.

Esta última, según analistas, se encuentra sometida a la primera.

Fidel Castro lleva 50 años queriendo anexar a Venezuela, dice Rodolfo Antonio Contreras Turcios. En los sesenta apoyó a la guerrilla venezolana e intentó al menos dos incursiones en sus costas.

Hoy, dice, pareciera que el sueño de Castro se está haciendo realidad. Gracias a Hugo Chávez, la soberanía venezolana está en manos de los cubanos.

El sistema de salud fue una de las primeras áreas de incursión masiva de Cuba. Médicos cubanos se adueñaron del programa Barrio Adentro, a pesar de que estaban, y siguen estado, disponibles médicos venezolanos mejor capacitados.

Un proyecto que podía haber realmente traído beneficios en la salud de los venezolanos, se convirtió en vehículo de adoctrinamiento y penetración de la idiosincrasia de la población más desasistida.

Podemos decir que esa es una profecía para El Salvador si llegase a triunfar el señor Funes el 15 de marzo.

Augurio que es mucho más funesto. La emisión de cédulas de identidad y pasaportes ha sido puesta en manos de los cubanos, con grandes réditos electorales para Chávez.

Los cubanos diseñaron, asesoraron y están manejando el registro mercantil, donde se compila toda la información sobre las propiedades de los venezolanos y las transacciones comerciales sujetas a registro que las mismas realizan. En otras palabras, es la base para que empresas grandes, medianas y pequeñas; casas de habitación, bienes muebles y toda riqueza sea confiscada en el momento que el Estado quisiera dar ese “salto de calidad” hacia el socialismo como se practica en Cuba.

La educación está siendo minada por el ideario cubano. Si en El Salvador abundan síntomas de izquierdización en la enseñanza, podemos imaginar el grado al que llegaría si gobernara el FMLN dirigido por venezolanos y cubanos.

El sistema de seguridad está bajo control cubano. La asesoría militar norteamericana bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) ha sido sustituida por militares cubanos que en los cuarteles son los guardianes de la fidelidad de las Fuerzas Armadas.

El Sistema de Gestión Policial (SIGEPOL) fue creado con el apoyo tecnológico, de asesoría y experiencia de Cuba, destinado especialmente a colar al personal policial y administrativo que trabajará en los cuerpos de seguridad. Obviamente solo los sometidos al partido son aceptados.

En los concejos municipales y en las llamadas “misiones” que son proyectos de asistencia social, actúan funcionarios que son como una milicia a las órdenes de la misión militar cubana.

Dice el comentarista: en la década de Chávez, Venezuela ha pasado de ser un país independiente para ser un espejo de Cuba.


Ivo Príamo Alvarenga / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/21213.html

miércoles, 25 de febrero de 2009

EL TRAMO FINAL

Supongo que Rodrigo Ávila y Mauricio Funes están contando los días que le quedan de vida a la campaña electoral. Ha sido la campaña más prolongada de nuestra historia, pero además debe haber sido sumamente estresante.

A la pelea contra el candidato rival, tanto Ávila como Funes han debido añadir el difícil manejo de conflictos y desaveniencias al interior de sus respectivos partidos. Esto último nunca antes había ocurrido con la intensidad que hemos observado en distintos momentos en ARENA y en el FMLN.

En el caso de ARENA, nunca hubo consenso, ni siquiera intención de lograrlo, para la selección de candidatos. El proceso fue divisivo y debilitante. A lo largo de la campaña, se ha mantenido el conflicto entre el grupo que quiere tomar las riendas del partido y el grupo que no las quiere soltar. Pero Ávila ha demostrado que puede manejar presiones. Las cosas empezaron muy mal pero están terminando bastante bien para ARENA.

En el caso del FMLN, no hubo espacio para ventilar diferencias. El matrimonio entre partido y candidato parecía consumado en el cielo y así se mantuvo durante varios meses. Pero han ido apareciendo importantes diferencias.

La candidatura de Funes tomó fuerza al margen y, en alguna medida, a pesar del partido. Hay disputa por la propiedad de los réditos del capital político; hay dudas cada vez mayores sobre la disposición del candidato a subordinarse a la agenda partidaria. Las cosas empezaron muy bien pero están terminando muy tensas y muy complicadas.

Los ciudadanos también estamos cansados y muy deseosos de que todo esto termine. La incertidumbre política se suma a las inseguridades y temores que ha ocasionado la crisis financiera y económica global. Estamos hartos de tanta propaganda. No podemos siquiera disfrutar plenamente las reuniones familiares y sociales, porque siempre se nos cuela sin invitación la controversia política.

Los ciudadanos más inclinados a la reflexión, aproximadamente uno de cada tres votantes, han tenido que sobrellevar un incómodo estado mental y emocional de ambivalencia. No compran fácilmente los argumentos absolutistas sobre el bien y el mal.

Saben que el país necesita cambios, pero siguen intentando abstraerse de la propaganda y juzgar con ecuanimidad la naturaleza, la viabilidad y los riesgos de los cambios propuestos. Aprecian las cualidades de ambos candidatos, pero ven también sus deficiencias.

Por otra parte, hay mucha gente que no admite cuestionamiento alguno a sus verdades. La rigidez mental y las actitudes agresivas que exhiben los más fanáticos son rasgos característicos de una personalidad autoritaria.

Se trata de individuos que no toleran los sentimientos encontrados ni los aspectos contradictorios de la realidad; descartan cualquier evidencia o argumento que los obligaría a modificar sus prejuicios; se sienten moral e intelectualmente superiores, con pleno derecho a anular a quienes piensan diferente.

Por eso digo que llegamos todos muy cansados al tramo final de esta campaña electoral. Unos por el esfuerzo honesto que realizan para tomar una buena decisión. Otros por el esfuerzo que exige la defensa de su trinchera ideológica o la discusión desapasionada de las opciones electorales. Supongo que también se cansan los que se dedican a intimidar e insultar a sus adversarios.

Por eso he dicho también, en muchas ocasiones, que a nuestra sociedad le hace falta cultura democrática; le hace falta capacidad y voluntad de diálogo, respeto y tolerancia. Y eso que nos falta es precisamente lo que más vamos a necesitar a partir de la noche del glorioso o fatídico 15 de marzo.

No hay para dónde hacerse. Uno de los candidatos va a ganar y el otro va a perder. Pregunto: ¿Estamos todos preparados para aceptar con madurez un resultado contrario a nuestros deseos? ¿Está preparado el ganador para convertirse sin arrogancia en el presidente de todos los salvadoreños? ¿Está preparado el perdedor para aceptar la derrota y ayudar a que la acepten también sus seguidores?

Mi respuesta a esas preguntas no es muy alentadora. Creo que los medios de comunicación y los líderes sociales y religiosos deben jugar un rol muy activo en las próximas semanas para atenuar pasiones, orientar reflexiones y propiciar actitudes positivas en la sociedad.

Por su parte, el TSE debe reducir al mínimo los tropiezos y anomalías en el desarrollo del evento electoral. Es necesario que atienda la recomendación de la OEA y de los observadores europeos en el sentido de revertir la decisión de integrar paritariamente las juntas electorales. También es sumamente importante que se prepare para resolver problemas con agilidad y para comunicar resultados con prontitud y absoluta transparencia.

Joaquín Samayoa/ Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/19974.html

LA INFLUENCIA DE CHÁVEZ EN EL SALVADOR

Durante la asunción de mando del presidente de izquierda de Guatemala Álvaro Colom en 2008, Hugo Chávez mandó un mensaje al presidente de El Salvador Antonio Saca, o al menos eso dice la leyenda. "Ahora le tengo rodeado", le habría dicho el mandatario venezolano a Saca.

Si la historia es un mito o una viñeta real sacada del "Manual de Diplomacia de Chávez" en realidad no importa. Lo que importa es lo que transmite: el temor salvadoreño de que Chávez ha estado acechando a su país, esperando añadirlo a su lista de satélites revolucionarios en América Central y del Sur.

Cuando los salvadoreños acudan a las urnas el 15 de marzo para elegir a un nuevo presidente, esa preocupación podría tener una influencia preponderante sobre el voto.

La opinión generalizada es que los petrodólares de Chávez han estimulado la expansión de gobiernos autoritarios en esta parte del mundo en la última década. El presidente venezolano, sin embargo, también ha tenido el efecto contrario, notablemente en México y Perú en 2006, donde la asociación de un candidato con Chávez resultó fatal. El chavismo podría tener el mismo efecto aquí en El Salvador.

La contienda presidencial sitúa al ex director de la policía nacional, Rodrigo Ávila, del partido de centro-derecha Arena, contra el periodista televisivo Mauricio Funes, del partido de extrema izquierda FMLN. Funes se presenta como un candidato moderado y, de momento, es el favorito. Pero la carrera dista de estar ganada y si Ávila todavía tiene una buena oportunidad de triunfar es porque muchos salvadoreños lo ven como la única posibilidad de impedir la importación de la agenda chavista.

Arena ha ganado todas las elecciones presidenciales desde 1989 y un triunfo en marzo sería su quinta victoria consecutiva. Eso dificulta las cosas para Ávila, quien también tiene otros problemas. Mientras los tres presidentes de Arena anteriores a Saca buscaron reformas diseñadas para promover la igualdad ante la ley, la liberalización económica y el crecimiento, Saca ha hecho precisamente lo contrario: se ha hecho famoso por revocar contratos.

El presidente también le ha restado dinamismo a la economía de otras maneras. Un gran proyecto portuario en el municipio de Cutuco prometía convertir a El Salvador en el centro de trasporte más importante de América Central. El puerto está terminado pero aún no empieza a operar porque el gobierno de Saca atrasó en casi dos años el proceso de subastar la concesión. Nuevos proyectos eléctricos, de gran importancia para el crecimiento, también han sido pospuestos.

El Salvador también está acusando el impacto de la recesión global. Las remesas del exterior y las exportaciones, ambas fuentes importantes de crecimiento, están disminuyendo, y podrían no repuntar en el futuro cercano. El declive en los precios del petróleo ha ayudado a amortiguar el golpe, pero el sistema financiero, dominado por los bancos internacionales, ha reducido drásticamente el acceso al crédito.

El efecto de todo esto ha sido un pobre desempeño económico el actual gobierno ha sido sindicado como el culpable. Así que Ávila debería resultar fácil de derrotar. Pero las encuestas, que revelan que una cantidad importante de electores sigue indecisa, sitúan al candidato de Arena a una distancia remontable del candidato del "cambio", Funes. Una encuesta la semana pasada incluso mostró un virtual empate.

A la hora de buscar explicaciones del por qué Ávila todavía está en pie, uno puede descartar la oposición ideológica a un gobierno de centro izquierda, como el del presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva. Muchos salvadoreños están hartos de Arena gracias a Saca y dicen que les gustaría ver más competencia política. No, lo que está ahuyentando a los electores son las muestras de que, a pesar de los intentos de Funes de distanciarse del extremismo del FMLN, el liderazgo del partido sigue siendo el símbolo de la intolerancia.

Un ejemplo es el candidato a vice presidente del FMLN. El 15 de septiembre de 2001, Salvador Sánchez Cerén lideró las hordas de personas en esta ciudad que quemaron banderas estadounidenses y celebraron el atentado contra EE.UU perpetrado por terroristas islámicos. La memoria de ese día no se ha desvanecido.

José Luis Merino, uno de los principales líderes del partido, es un personaje aún más siniestro. Su alias apareció en una de las computadoras incautadas por el ejército de Colombia durante una redada en un campamento en Ecuador el año pasado, sugiriendo que está involucrado en tráfico de armas con las FARC.

Merino es considerado por muchos el jefe del partido, ahora que el militante Schafik Handal ha fallecido, y no disimula su hambre de poder.

Hace dos años, cuando se le preguntó en una entrevista sobre la agenda del FMLN, respondió que era "tomar el poder, conquistar todo el país y así, asegurar que el tipo de gobierno no cambie. Claro está, no con bayonetas o persecuciones. Hay ya ejemplos, como Venezuela, ese es nuestro modelo".

"Venezuela" es precisamente lo que muchos salvadoreños quieren evitar. Temen que, de ser elegido, Funes será desplazado por los extremistas del partido que se negarán a marcharse cuando concluya su mandato. El FMLN dice que estos temores son usados para fines políticos por sus detractores, pero las palabras del propio Merino dejan poco lugar a dudas respecto a sus intenciones.

Los salvadoreños no pueden permitirse el lujo de ignorar sus advertencias. Si lo hacen, la economía dolarizada, frecuentemente elogiada como las más abierta y competitiva de América Latina (después de la de Chile) podría estar en riesgo.

Mary O´Grady / Diario Exterior de España
Fuente: Cato Institute y The Wall Street Journal

jueves, 19 de febrero de 2009

VENEZUELA: EL SOCIALISMO AL DESNUDO

Se trata de una ideología oportunista que nació y crece como un tumor del capitalismo, reuniendo en su filosofía todo lo que el capitalismo no es y que según "ellos" debería ser; es un sistema negativo, en el sentido que se origina de la negación del libre mercado.

La historia del socialismo no sólo se sustenta en el capitalismo, sino que lo estructura y lo hace historia, tratando de acumular para sus pretensiones una serie de "valores" muy atractivos para el incauto tales como: humanismo, justicia social, solidaridad, igualdad, amor, comunitarismo, ecología y paz, todo esto, envuelto en un empaque progresista y con un hermoso lazo de un nuevo hombre.

El socialismo del siglo XXI, ese esfuerzo por hacerle una reingeniería al viejo comunismo del siglo XX, pretende, entre otras cosas, que creamos que el socialismo es tan viejo como la historia de la humanidad, que Cristo fue el primer socialista y que todos los héroes patrios de los países del Tercer Mundo eran socialistas, aunque no lo sabían.

El socialismo tiene un solo y único interés, obtener el poder político, y una vez hecho gobierno, iniciar una serie de reformas profundas en el Estado que le permitan controlar a la población, instaurar un pensamiento único, acabar con la democracia y las libertades, hacer poderoso al Estado y obligar a la población a servirle como si fuera un Dios, asegurándose que todo, absolutamente todo dependa del Estado y la política.

El socialismo, para lograr sus fines, debe eliminar a instituciones como la propiedad privada, a la Iglesia, a la empresa privada, los medios de comunicación independientes, la familia y las universidades.

En un plano más personal y egoísta, los socialistas aspiran llegar al poder para ellos apropiarse de las propiedades de los demás y gozarlas en nombre de un colectivo a quien ellos llaman "pueblo", vivir en el lujo y el boato que prohíben a los ciudadanos, acumular grandes fortunas mientras predican la pobreza y disfrutar del capitalismo que tanto dicen odiar, pero esto, sólo para un exclusivo grupito de dirigentes socialistas que controlan el país.

El socialismo, para obligar a las personas a dejar el egoísmo, asumir el interés colectivo por encima de su propio interés, obligatoriamente debe instaurar un Estado policial, debe discriminar a la población que se resista a estos cambios, debe regular al detalle la vida ciudadana para que no haya desviaciones y debe fomentar el "sapeo" y las redes de informantes.

En su afán por la igualdad inmerecida debe eliminar todas las diferencias fundamentales entre los individuos, empezando por las intelectuales y de capacitación, por lo que embrutecer masivamente a todos, es un deber, esto lo logra destruyendo el aparato educativo y sustituyéndolo por una maquinaria de adoctrinamiento ideológico; los más capacitados son arruinados u obligados a salir del país, y a los más incapaces se les premia con puestos importantes y de gran responsabilidad, con el propósito oculto de tener a la ciudadanía siempre crispada antes unos servicios públicos que no funcionan, y degradar su humanidad haciéndolos hacer largas colas y esperas para finalmente ser tratados brutalmente y humillados.

Los socialistas para lograr estos perversos propósitos recurren al nacionalismo, se adueñan de los símbolos patrios, manipulan la historia para poder explicar que lo que hacen es patriótico y transforman su causa en un deber, les encanta utilizar el viejo truco de hacerle creer a la gente que la historia empieza con ellos, que "antes" nada se hacía, que el país estaba abandonado, que los otros gobiernos eran corruptos, entreguistas y traidores.

Los socialistas son básicamente unos mentirosos, prometen y no cumplen, hablan de un país que sólo está en sus sueños, le dicen a la gente humilde lo que quieren escuchar, que con ellos sus problemas van a terminar…, pero los pobres lo único que reciben son más promesas y si acaso una bolsa de comida, una beca o si tienen suerte, una casita mal hecha que se deshace con la lluvia, a cambio le piden que mueran por la revolución y su líder.

Lo que ha dejado el socialismo en el mundo es hambre, campos de prisioneros, desastres ambientales y más pobreza; aquellos que todavía aplauden al socialismo, los que se reúnen en las plazas y mítines para escucharlos, o están cobrando algún dinerito o los tienen engañados con una falsa promesa, o están allí obligados para que no le boten a un familiar del trabajo.

Cuando un socialista habla mal del capitalismo y les dice que ser rico es malo, cuiden mucho sus carteras pues se las quieren robar, encierren a sus hermanas pues se las quieren violar, escondan a sus hijos pues quieren llevárselos a la guerrilla. Cuando vean a un socialista bolivariano caminar por la misma acera, persígnense y corran a la acera de enfrente, sus almas están condenadas y hieden a muerto.

SAÚL GODOY GÓMEZ
http://www.hacer.org/report/2009/02/venezuela-el-socialismo-al-desnudo-por.html

miércoles, 18 de febrero de 2009

SEPAN TODOS DEL DESEMPLEO QUE CAUSARÍAN LOS ROJOS

Varios empresarios --y es muy importante que la mayoría lo haga--, están advirtiendo a su personal lo que es una terrible realidad: si ganan los comunistas en marzo, el empleo en el país y sus empresas o se verá reducido de manera drástica, o se desploma.

Una cosa son las promesas del charlatán que sirve de piel de oveja a los lobos y otra lo que va a ocurrir: la inmediata desconfianza, la paralización de las inversiones, el miedo de la gente, lo de "esperar hasta que veamos claro" que haría presa del país. De inmediato se afectarían gravemente el movimiento comercial y los niveles de empleo.

Aunque la gente olvida lo que sufrió antes, ya pasamos por una crisis similar, cuando Duarte y un grupo de sus secuaces llegaron al poder: en seis meses la mitad de los trabajadores había perdido su empleo, lo que en parte provocó el gran éxodo hacia Estados Unidos. La gente salió más por el descalabro económico provocado por "las reformas estructurales" de ese individuo, que por las matanzas y depredaciones de las bandas terroristas, entonces como ahora manejadas por los mismos cabecillas.

Pocos negocios tienen los recursos y las clientelas que les permitan sobrevivir la doble debacle provocada por la crisis mundial y el colapso de la confianza empresarial al ver a los otrora guerrilleros instalándose de por vida en los mandos estatales.

Los sujetos que tendrían en sus manos al país carecen de experiencia en los negocios y tienen la cabeza llena de falsas ideas y supersticiones sobre la producción y las ganancias, sufren de graves complejos sociales y, lo que es todavía peor, odian ciegamente sin que haya causa para ello. El desastre de meter a un búfalo enfurecido en una tienda de porcelana ("a mad bull in a china shop") es el escenario que podemos anticipar.

Al votar, piensa en la comida de tu familia
El charlatán que se está prestando para que pueda ocurrir tal catástrofe, quien tampoco manejó en su vida siquiera un pequeño negocio (el de las tarjetas topadas y los hijos en abandono) promete, y lo promete todo, entre ello crear centenares de miles de nuevos empleos.

Piénsese en lo que ofrece, comenzando porque no da detalles de la clase de empleos que generaría, quiénes van a administrar esas empresas, de dónde sacará el dinero (pues tanto Chávez como las FARC están casi en bancarrota) y cuáles son los mercados (en medio de una depresión mundial) donde se vendería lo que esas flamantes fábricas, sembrados y negocios producirían. Para comenzar, construir una bodega tarda seis meses sólo en obtener los permisos y muchos más para ponerla en funcionamiento.

¿Qué hará la gente mientras los nuevos negocios que prometen los rojos entran en funcionamiento? ¿O es que tienen una varita mágica para hacer el milagro en 24 horas? Y si tienen la varita, ¿cuál es la razón de no usarla en los municipios que controlan, donde los únicos nuevos negocios son prostíbulos y chupaderos?

Pensemos en un negocio relativamente fácil de instalar, un comedor o pequeño restaurante. ¿Podrán sus dueños y, por consiguiente, sus empleados sobrevivir a la baja en las clientelas que provocaría un régimen rojo? ¿Quién pagará alquileres, compra de materia prima, mantenimiento de locales, reservas para contingencias?

Al momento de votar piensa, estimado lector, en lo que tendrías que hacer para sostener a tu familia…


EDITORIAL DE EL DIARIO DE HOY
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3361313

BLOGUERO DE FUNES ESCUPE A EVANGÉLICOS

En tiempos normales, el FMLN mantiene un equipo encargado de monitorear los medios radiales y televisivos para, en los programas de opinión, hacer preguntas incómodas a los críticos de la izquierda y elogiar a los exponentes de la misma, así como en las encuestas, enviar respuestas que convengan a la izquierda.

En este período electoral, ha constituido grupos de blogueros y remitentes de correos electrónicos que atacan a los opositores de la izquierda y celebran a sus exponentes. Lo normal es arremeter contra Rodrigo Ávila y deshacerse en elogios del señor Mauricio Funes.

También en escala bastante menor hay lo contrario. Embestidas contra Funes, especialmente ridiculizándolo, pero sin ditirambos al candidato arenero. Uno de tantos pregunta en qué se parece Funes a una tortuga parada en la punta de un poste del alumbrado eléctrico. En que no entiendes cómo llegó allí; no puedes creer que esté allí; sabes que no pudo subir solo; estás seguro de que no debiera estar allí; y que no hará nada útil donde está.

Abundan las burlas contra Ávila. A veces ingeniosas; en ocasiones fruto de enajenados mentales, como un pedante, supuestamente científico, “perfil psicológico”.

Quiero referirme a uno de esos, obra de un desquiciado que cree ser gracioso. Lo titula “Cómo Ciro Zepeda conquistó a Chévez candidato del PCN” agregando “(Se reirá un rato)”.

Imagina que un taxista recoge en el Reloj de Flores a una señora “con su biblia (así, con minúscula) debajo del sobaco” y la lleva a Ilopango a la iglesia Elim. Cuando la baja, ve en el recinto a cuatro figuras del PCN y se queda a ver qué pasa. “No quise entrar —dice el imaginario taxista con palabras del autor— no soporto a esos fanáticos que me obligan a oír coritos a las 11 de la noche. Pink Floyd no se oye bien con locos gritando y saltando detrás de mi cuarto. Los detesto.”

Si el chistoso cree que solo insulta a los feligreses de Elim, debiera saber que al ofender a una de las denominaciones más extendidas y estimadas, injuria a todos los hermanos evangélicos, que se aman y respetan, aun cuando tengan y eventualmente expresen diferencias.

No contento o inconsciente de ello, extiende su vilipendio a lo más sagrado que hay en la vida de un evangélico, la aceptación de Jesús como su único y suficiente Salvador. Los pecenistas ficticios habían llegado al templo para fingirse cristianos y ganarse los votos de la congregación. El pastor parado al centro del “escenario” les da la bienvenida.


Cuando llama “a aquellos que querían aceptar a Cristo”, entre ellos cuchichean chanzas vulgares sobre la reunión y se empujan recíprocamente para ver quién pasa primero por aquella “paja”. Al fin sube Cruz Zepeda, se arrodilla y el pastor grita “Aleluya, el Señor está haciendo obra esta noche, amén”. Pone las manos en la cabeza del político y este “empezó a hablar en una jerigonza ininteligible” y a moverse “alocadamente como quien está a punto de caer con ataque de epilepsia. Está hablando en lenguas, dijo alguien”.

O sea que el efemelenista se mofa también de lo que para muchos es la presencia del Espíritu Santo.

La cosa pasaría como cualquier bufonada sacrílega, si no fuese porque gente así es la que aspira a posiciones de gobierno con el señor Funes. Para mantenerse en el poder 10, 20, 30 años, como dice José Luis Merino; o por toda la vida, como Hugo Chávez.

Por si quiere escribirle al autor, escondido tras un seudónimo, su correo es: rojitoconfunes@yahoo.com


Ivo Príamo Alvarenga/ Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/18730.html

EL SÍ DE LOS VENEZOLANOS

Al pensar en un título para esta columna, han gravitado en las profundidades de mi inconsciente el título y el argumento de la célebre comedia de Leandro Fernández de Moratín, escrita en 1801, representada por primera vez en 1806 y posteriormente censurada por la Inquisición.

La asociación espontánea de ideas se puede dar por semejanzas o por contrastes. “El sí de las niñas” es una obra de crítica a las convenciones sociales de la época, particularmente al abuso de autoridad de los padres que obligaban a sus hijas a tomar por marido al mejor partido económico. El sí de los venezolanos es, por el contrario, una proclamación del derecho del pueblo a someterse a perpetuidad a abusos de naturaleza mucho más grave.

A diferencia de las jóvenes de la época de Moratín, a los venezolanos nadie los obligó a vincularse con su presidente hasta que la muerte los separe. Podemos asumir que la mayoría de los que votaron por el “sí” a la reforma constitucional lo hicieron libremente, aunque no necesariamente con una clara conciencia de todas las repercusiones.

Las divagaciones me llevan a otros elementos de contraste. La obra de Moratín se divide en tres actos: el anochecer, la noche y el amanecer, la de Hugo Chávez podría quedarse en el segundo acto. Inexplicablemente, puesto que su obra fue un éxito muy sonado, Moratín desapareció de la escena después del “sí”; los planes de Chávez son un poco diferentes. Ha llegado para quedarse, porque está convencido de que solo él tiene la capacidad de sostener el esfuerzo revolucionario por el tiempo que sea necesario.

Hay que reconocer que el referendo se llevó a cabo ordenadamente y con un elevado nivel de participación ciudadana. Mis felicitaciones al pueblo de Venezuela, especialmente a los que se atrevieron a desafiar al caudillo. Y a quienes piensan que el referendo es prueba suficiente de una democracia vigorosa, hay que recordarles que en algunas de las peores dictaduras, también se realizan consultas populares a la medida del dictador.

Tal como lo han señalado en incontables ocasiones y muy atinadamente los movimientos de oposición a regímenes de derecha, la democracia es mucho más que la realización de votaciones, y la libertad exige mucho más que la mera ausencia de bayonetas en los momentos en que el pueblo acude a las urnas para expresar su voluntad.

La democracia es el predominio de la voluntad de la mayoría, pero con respeto a los derechos de la minoría. Por ahí se nos queda bastante corto el coronel, con su discurso amenazante que convierte en enemigo de la patria y persigue a todo aquel que ve las cosas de diferente manera.

Y se nos queda también bastante corta una democracia en la que el caudillo concentra, aunque lo haga legalmente, todo el poder del Estado, comprando voluntades con un magnánimo populismo y despojando de sus derechos políticos, económicos y sociales a cualquiera que se atreva a disentir y a cualquiera que se sustraiga del juego en el que el beneficio de los servicios públicos solo se puede obtener a cambio de adulación y lealtad incondicional.

Hugo Chávez es hijo de una democracia que se durmió en sus laureles y se volvió autocomplaciente, tomando equivocadamente su longevidad como signo de fortaleza; es el engendro de un sistema de partidos políticos que, insensible frente a las necesidades de la población, convirtió la alternancia en una forma más o menos equitativa de distribuir prebendas entre los principales grupos dominantes dentro de un esquema de desarrollo económico excluyente.

Hugo Chávez cuenta con el sólido respaldo de un considerable segmento de la población que se hartó de la exclusión y de la corrupción, gente que por mucho tiempo se dará por satisfecha con la benevolencia arbitraria del populismo, siempre y cuando les llegue algún beneficio de ella y se les alimente la ilusión de protagonismo en la consolidación de un régimen que entiende la justicia simplemente como una vuelta a la tortilla.

Hay grandes diferencias entre los dos países, pero no me digan que no tenemos nada que aprender de Venezuela. Tampoco me digan que de esa triste experiencia se puede extraer solo una lección. ARENA y los demás partidos políticos deben asumir un compromiso serio con el fortalecimiento institucional, el combate contra la pobreza y la erradicación de la corrupción. De nuestra parte, los ciudadanos debemos fijarnos bien dónde ponemos la mirada para encontrar las mejores soluciones sin poner en grave riesgo la libertad y la democracia.

Joaquín Samayoa/ Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/18727.html

SUEÑOS MESIÁNICOS Y VIOLENCIA JUSTIFICADA

Acepto, de entrada, que fui masoquista. El pasado domingo, tras el anuncio oficial de los resultados en Venezuela, me quedé más de una hora viendo por televisión al coronel Hugo Rafael Chávez Frías. Lo hice porque los tiranos ejercen una extraña fascinación sobre quienes valoramos la democracia como una conquista diaria; pero también porque he aprendido a concebir cada acontecimiento, en mi país y el mundo, como una oportunidad de ser testigo de la historia. Y lo del domingo fue, sin duda, histórico.

Y fue tragicómico también. Esa noche le oí decir al presidente de Venezuela que su lucha era la misma de Jesucristo, le escuché ¿cantar? un bolero y le vi alzar los puños, en gesto de virilidad tribal, delante de una muchedumbre enfebrecida. Hugo Chávez, desde aquel balcón, abrazado a sus hijas, desgañitándose, se convirtió en la esencia misma del error humano, ese que se contrapone tozudamente a la historia. De pronto parecía que la autocracia, esa enfermedad política de todas las épocas, volvía a agenciarse el respaldo del tiempo.

Admito que fue igualmente masoquista de mi parte leer entera la autobiografía de Salvador Sánchez Cerén, "Con sueños se escribe la vida". Pero en este caso me sentía más obligado a soportar el padecimiento, porque el autor de la obra aspira a convertirse en vicepresidente de El Salvador, y los juicios que haga del pasado adquieren, para mí, una indiscutible trascendencia.

No estaba equivocado Fred Schwarz cuando afirmaba que "los comunistas dicen siempre la verdad". Las convicciones marxistas suelen ser apuestas de vida, compromisos casi religiosos. Dios es un idealismo noble pero anacrónico, siempre al servicio del enemigo burgués. La "revolución", en cambio, es la nueva meta del hombre ético, porque es ella la que interpreta mejor el ideal solidario que encarnó, entre otros, Jesucristo.

Pero si a usted, amigo lector, le repugna que Hugo Chávez hable del cristianismo con petulancia mesiánica, le inquietará saber que Salvador Sánchez Cerén (alias Leonel González) invitó a un famoso teólogo de la liberación, Miguel D'Escoto, a prologar sus memorias. Y lo que más le asombrará es que este controvertido miembro de la congregación Maryknoll, ex canciller de Daniel Ortega, se atrevió a escribir lo siguiente:

"(…) No es el momento de detenernos a reflexionar sobre las características morales y espirituales del gran revolucionario que fue Farabundo Martí. Por sus frutos los conoceréis, decía Jesús, y no cabe duda de que uno de los grandes frutos de Farabundo (y de Jesús) es precisamente Leonel, como tendremos la oportunidad de constatar en su autobiografía" (Pág. 18). [Aunque parezca increíble, la transcripción es rigurosamente literal].

Mucho me temo que el candidato vicepresidencial del FMLN no querrá explicarnos, durante la presente contienda electoral, por qué escogió para elogiar su libro a un célebre enemigo del Vaticano que se enfrentó a Juan Pablo II. Me pregunto, de hecho, si podría aclararnos algo su compañero de fórmula, Mauricio Funes, que hace algunos días, entrevistado en el canal 67, admitió haber reconocido tardíamente "el temor a Dios".

Los problemas que como salvadoreño tengo con la candidatura de Salvador Sánchez Cerén tendrían poca relación con su pasado guerrillero si el mismísimo ex comandante no hubiera dejado claro, a través de sus memorias, que sigue pensando, al sol de hoy, como pensaba en la guerra. Es en este punto donde su pasado de crueldad e intolerancia cobra dimensiones fantasmagóricas, porque es él quien dice, sin rodeos, que el odio y la violencia tienen justificaciones históricas. Y agrega (Pág. 264): "No puedo descartar ninguna forma de lucha para llevar adelante nuestras ideas, para conquistar nuestros proyectos programáticos…". ¿Acaso se puede ser más claro?

Se trata del mismo razonamiento primario que lleva a Miguel D'Escoto, el oficioso prologuista, a afirmar que "sigue siendo cierto aquello de que quienes imposibilitan que se logre instaurar pacíficamente los cambios que la justicia exige, hacen inevitable que los pueblos recurran a la fuerza de las armas en defensa de la vida y de su dignidad humana" (Pág. 10).

Es triste que un religioso diga que es lícito matar para defender la vida, otra manera de decir que «el fin justifica los medios». Es el argumento que supedita la razón a la barbarie, la justicia a la venganza, la serenidad a la arbitrariedad. Para Leonel González, como para Hugo Chávez, la calma es traición; la prudencia, claudicación. Es el puro y duro imperio de las circunstancias el que marca el paso de la historia. Es el ser humano condenado a perder su humanidad, porque el entorno lo avasalla, lo embrutece, lo convierte en un prisionero de sus instintos.

Así, damas y caballeros, se justifican las medidas más extremas, las revoluciones más sangrientas, los asesinatos más viles. Es así como un respetable porcentaje de caudillos y activistas, artistas e intelectuales, académicos y formadores de opinión, en todo tiempo y lugar, le entrega a la violencia --esa "perra de hielo", como felizmente la calificó David Escobar Galindo-- su marxista credencial de "partera de la historia".

Federico Hernández Aguilar
Escritor y columnista de El Diario de Hoy
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3360663

martes, 17 de febrero de 2009

¿Y SÁNCHEZ CERÉN?

El éxito en la política depende del trabajo que se hace de cara a la opinión pública. Por eso es que las imágenes y los mensajes tienen tanta importancia. Eso explica por qué durante una campaña electoral los partidos políticos y sus candidatos se esmeran tanto por mostrar lo mejor de sí y esconder lo peor de sí. Las diferencias en ese ámbito entre ARENA y el FMLN son como el día y la noche.

Hay ejemplos claros de lo anterior en la carrera presidencial del 15 de marzo. Uno de ellos es el esfuerzo notable al interior del partido de gobierno por hacer a un lado las diferencias que existen entre distintos sectores del colectivo tricolor, para empujar todos juntos la carreta del proyecto electoral de su candidato presidencial, Rodrigo Ávila.

No hay dudas de que los resultados del 18 de enero, y las imágenes y los mensajes de unidad que se han suscitado desde entonces le han dado nuevos brillos a la campaña arenera. Las imágenes que muestran a una familia arenera unida –aunque no del todo sonriente– han logrado acrecentar las percepciones sobre las posibilidades reales de un quinto triunfo electoral arenero.

Por otro lado, los frutos del factor Zablah también son claros. Para nadie es secreto que Arturo Zablah tiene detractores entre sectores de la derecha salvadoreña y del mismo partido tricolor. Pero, poco a poco, se ha asumido la importancia del mensaje de apertura que la candidatura de Zablah significa a favor de una victoria tricolor. De que Zablah aporta, no hay dudas.

Mientras tanto, ¿qué pasa al otro lado del espectro político? En el FMLN no se ha producido ninguna foto de familia como ha ocurrido en ARENA. Los motivos para ello son varios. Tiene que ver, principalmente, con la estrategia efemelenista de mostrar rostros nuevos y amigables para vender una imagen del FMLN que no caza con la realidad.

Por eso es que Mauricio Funes se arropa con sus asesores no efemelenistas, o con su grupo de “Amigos” a la hora de encarar a los medios de comunicación. En privado, todos sabemos, son los comandantes los grandes protagonistas. Además, una foto de la familia efemelenista incluiría obligadamente a personajes siniestros cuya presencia resulta ser más un pasivo que un activo en el esfuerzo electoral de Funes.

Sabemos que una foto de familia debe incluir además a Hugo Chávez, Daniel Ortega, Rafael Correa y Evo Morales –los cuatro jinetes del Apocalipsis democrático latinoamericano–. A pesar de los esfuerzos de Funes por esconder los nexos del FMLN con el hombre fuerte venezolano, la simpatía e inspiración que Chávez genera en la ex guerrilla salvadoreña es de dominio público.

La otra pregunta de rigor es: ¿Y Salvador Sánchez Cerén? ¿Por qué ha desaparecido de los medios de comunicación el candidato a la vicepresidencia por el FMLN? El juego de imágenes del FMLN en esta campaña incluye la desaparición pública del compañero de fórmula de Funes.

Mientras Zablah aporta ideas, trayectoria e imagen a la campaña arenera, Sánchez Cerén se esconde para que la opinión pública olvide su pasado guerrerista. También para no responder por crímenes cometidos bajo su mando durante el conflicto armado, o por la campaña de violencia que su partido ha desatado en distintos puntos del país, en algunos casos utilizando niños y adolescentes, adoctrinados y envenenados por dirigentes que añoran la montaña y las balas.

La otra pregunta que ni Sánchez Cerén, ni Funes, ni el FMLN están dispuestos a responder es: ¿De dónde provienen las millonadas que están financiando la masiva campaña publicitaria del presidenciable farabundista?


Carlos A. Rosales/ Secretario particular de la Presidencia de la República
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/18542.html

¿NOS AFECTA EL RESULTADO EN VENEZUELA?

Hugo Chávez puede reelegirse vitaliciamente como presidente de Venezuela. Esta vez la oposición sabía a qué se oponía, hace diez años que le dieron el poder. No, les ofreció democracia, libertad y que no sería socialista.

Ahora es el referente mundial del socialismo latinoamericano del siglo XXI, la república socialista en Venezuela, ampliada a “la patria grande” según sus palabras, Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador...

Si estamos en sus planes de expansión, nos afecta y nos concierne estudiarlo, pues nuestra realidad sería que el 15 de marzo estaremos votando a favor o en contra de un proyecto en esa dirección, con el apoyo de Chávez.

Un refrán popular dice: “Si tiene membranas en las patas, alas impermeables, pico cuadrado, dice cuack, parece pato (y en nuestro caso, dice que lo es), es pato”.

Sin embargo persiste en sectores reducidos la creencia o esperanza de que eso no es así, seguramente alentados por una estrategia electoral muy inteligente y una excelente campaña publicitaria dirigida a ellos principalmente.

Veamos las evidencias. En múltiples oportunidades Chávez ha declarado que seremos parte de su esquema y los principales líderes del FMLN han manifestado y escrito muy claramente su ideario socialista y revolucionario, en comunión con el actuar del comandante Chávez, al que declaran admiración y con quien han cultivado una amistad larga.

Las declaraciones y los escritos de los líderes por más de una década son consecuentes, consistentes, sólidos. En su libro recientemente publicado, el candidato a vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, “Con sueños se escribe la vida”, declara su deseo y ferviente compromiso de construir el modelo socialista que el país necesita, cambiar el sistema profundamente, haciendo la revolución con las armas que proporciona el sistema.

Declaraciones recientes del Sr. José Luis Merino, uno de los más altos dirigentes, resultado de un congreso serio en que se discutió el rumbo del FMLN, son claras como el agua, aspiran a construir el socialismo, la única forma es cambiando el sistema, el Frente no es ni debe ser plural para alcanzar sus objetivos.

Las apariciones de Nidia Díaz, Salvador Arias y otros dirigentes en Venezuela en repetidas ocasiones, apoyando a Chávez y manifestando su admiración por él, son otra muestra de la realidad.

El Sr. Arias dijo recientemente lo sabido, que la moderación de Mauricio Funes y su elección es solamente una estrategia electoral para llegar al Ejecutivo y así implementar su proyecto socialista. Aunque Arias tenga una tensa relación con Funes, no le quita la verdad de lo que dice.

Alba Petróleos vendiendo combustible solamente a alcaldías del FMLN (diferente de si fuera gobierno a gobierno), con un crédito a 25 años, es la tapa de la botella, una operación no auditable públicamente, es la aparente forma de Chávez de proporcionar fondos a sus aliados. Solamente puede ser para acompañarlo en su proyecto. ¿Será pato?

El Frente adoptó la estrategia de nombrar un candidato de fuera de apariencia moderada, Funes, ya que no ganaba con los suyos, vistiendo de blanco, ofreciendo democracia y libre mercado, mantener a Sánchez Cerén y los comandantes fuera de escena y mostrarse más al centro que ARENA. La estrategia funcionó por un tiempo, fueron disciplinados y siguieron el libreto, pero las constantes y contundentes contradicciones dejan pocas dudas.

Dicho lo anterior, es absolutamente legítimo que el FMLN desee implementar un proyecto revolucionario socialista en El Salvador; lo persiguen desde la guerra, entonces por la vía armada, ahora utilizando el arma de la democracia: el voto. Además de legítimo, se respeta la honestidad e integridad de los dirigentes que defienden su proyecto abiertamente, es la esencia de la democracia.

No está bien el doble discurso, aparentar ser una cosa diferente para atraer a un sector de votantes, los desorientados, los cansados de ARENA, los que quieren cambio de cualquier forma, quienes están mal y buscan cualquier forma de mejorar su situación, algunas élites intelectuales y generadores de opinión que se pronuncian por una alternancia en el poder ya, si importar cómo ni a qué.

No puedo juzgar si el candidato Funes realmente cree que puede evitar la transición al modelo, a un partido monolítico, disciplinado, ideologizado, en el que no tiene apoyos internos, en un país con insuficiente fortaleza institucional. Muchos quisieran creer eso, incluido quien escribe, pero objetivamente no se ve factible.

Es claro que el 15 se votará por uno de dos proyectos y todos somos libres de escoger. Por ahora, el revolucionario socialista del FMLN y el de democracia y economía social de mercado que representa ARENA.

RAFAEL CASTELLANOS
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/18541.html

lunes, 16 de febrero de 2009

NO LES DA VERGÜENZA SER DESVERGONZADOS

Los amigos del candidato de los comunistas se asemejan a los pasajeros de un barco que antes de una tormenta se meten en los botes salvavidas sin importarles lo que le pase al resto

Haremos cinco cuestionamientos a los "amigos de Mauricio Funes", los que el candidato rojo rehúsa contestar.

El primero, ¿conocen el pasado del compañero de fórmula de Funes, parcialmente expuesto en el libro de Geovani Galeas sobre el "esplendor" y la miseria de la guerrilla? Si lo conocen, ¿cómo tienen el estómago para prestarse a que tal individuo pueda llegar al poder? Si no lo conocen, ¿cómo pretenden asumir un liderazgo pasando por alto la parte más siniestra de su historia?

El segundo: ¿de dónde sale el dinero que a raudales están gastando los comunistas? Si viene del exterior, y la fuente sólo puede ser Chávez o la narcoguerrilla FARC, ¿ignoran cuáles son las consecuencias de venderse a un dictador foráneo y a narcotraficantes?

El tercero: ¿cómo pueden optar por el cambio si el cambio lo va a definir una banda que destruyó el país y que mantiene en el mando desde hace treinta años a los mismos cabecillas?

El cuarto cuestionamiento: Si ni un solo "amigo" logró ser postulado ni siquiera a candidato a diputado suplente por los rojos, ¿cómo creen que sus ideas y sugerencias van a prevalecer sobre una banda que sistemáticamente purga o asesina a los que piensan distinto? Galeas cuenta que el camarada Sibrián mataba a garrotazos a pobres muchachos por sólo atribuírseles tendencias antirrevolucionarias. Sibrián era el lugarteniente del vice de Funes.

El quinto: conociendo lo que son los dos candidatos presidenciales, ¿a cuál de ellos habría escogido de joven como novio de una hija de diecisiete años? ¿A cuál de los dos, Ávila o Funes, le confiaría la educación de sus nietos? ¿A cuál de ellos habría preferido como socio en un negocio?

Sean amigos de la Patria, no de vendepatrias
Ninguno de los "amigos", amigos de ocasión, los arrimados que siempre surgen alrededor de figuras con algún chance de llegar al poder, vacilaría en escoger a El Salvador sobre Nicaragua, sobre Venezuela y sobre todo Cuba para vivir.

Ninguno, hasta donde se sabe, sudó gatillo ni lo respaldan las bandas de violentos, las que agrupan ex guerrilleros, el lumpen urbano, mareros y los neocomandos como la BRES y la Brigada El Limón, lo que constituye el espinazo del movimiento.

¿Quiénes, señores amigos, creen que van a fijar agendas, establecer programas, nombrar ministros y marcar rumbos: su destartalado candidato o los señores Sánchez, Ramiro y Medardo?

Pero además, ¿creen que serán los Sánchez, los Ramiros y los Medardos quienes van a definir lo que aquí se haga, o serán los Castro y los Chávez?

¿Creen que Funes tiene la suficiente fuerza en las filas del "frente" como para deshacerse de los actuales cabecillas, quedarse con la marca, desfanatizarla y desviolentarla?

Los amigos del candidato de los comunistas se asemejan a los pasajeros de un barco que antes de una tormenta se meten en los botes salvavidas sin importarles lo que le pase al resto. Pero no necesariamente el buque va a hundirse ni necesariamente ese bote va a salvar a los que allí se han ido a guarecer.

Un filósofo griego dijo una vez ser "amigo de Sócrates, pero más amigo de la verdad". Los amigos de Funes deberían ser más amigos de la libertad, de la sensatez y del Orden de Derecho, ser amigos de la Patria, no de quienes quieren venderla.


EDITORIAL EL DIARIO DE HOY

LA DECISIÓN FINAL

A finales de los años 60 los comunistas y revolucionarios desarrollaron una conspiración con el objeto de crear las condiciones para un levantamiento armado.

En la Universidad Nacional se formaron los primeros grupos subversivos que comenzaron a secuestrar y asesinar a empresarios, personas acaudaladas y a diplomáticos; surgieron también sindicatos y asociaciones dominados por los comunistas, como Andes 21 de junio, que dirigió a los maestros para adoctrinar a niños de escuelas y jóvenes de secundaria y bachillerato, que además fueron entrenados en el manejo de armas.

En la iglesia y en los colegios católicos, los jesuitas introdujeron la Teología de la Liberación, cambiando la liturgia tradicional por homilías y charlas de convencimiento a los feligreses, que después pasarían a las filas de combatientes. Así vino la guerra con sus miles de muertos y la destrucción del país, dejándonos mucho odio entre los salvadoreños, además del inmenso dolor de huérfanos y familias divididas. Esto es lo que el FMLN nos dio y que 30 años después nos vuelve a ofrecer: más de lo mismo, o sea comunismo.

Por supuesto que lo hace en forma disfrazada; ahora la estrategia se concentra en convencer que tienen la solución a todos los problemas de los salvadoreños.

El FMLN se está presentando como un partido reorganizado y liderado por su candidato que envía mensajes con soluciones a la crisis económica y laboral que enfrentamos y que dolorosamente se complicará más en el transcurso del año. Aunque las causas son internacionales y afectan a todo el planeta, el candidato del FMLN tratará de hacer creer que la culpa es del gobierno y que sólo él podrá corregirla para felicidad de todos.

El candidato de ARENA y su equipo de trabajo, después de haber tenido que dedicar un valioso tiempo en la búsqueda de apoyo económico, ahora está en libertad de presentar su propia campaña publicitaria y explicar un completo plan de gobierno, basado en estrategias de estímulos y reordenamientos de la inversión pública, sin estar comprometidos con nadie.

Sus ofertas son realistas, prácticas y factibles, pues conocen sobre disponibilidad de recursos y las posibilidades que se pueden aprovechar al gobernar, pues los 20 años de gobierno que lleva ARENA en lugar de desgastar, otorgan toda la experiencia y el conocimiento profundo de la administración pública.

Por su lado, el FMLN insistirá más en su tema de "el cambio", a lo que inmediatamente se impondrá la pregunta: ¿el cambio de qué?
¿Se referirán a que triplicarán o cuadruplicarán los salarios de los trabajadores, o será que planean cambiar las casas que habitamos por mansiones, o que van a mejorar la situación económica regalándonos dinero todos los meses, o van a regalarnos ve-hículos y combustible para que cambiemos del transporte público, o van a poner médico y medicinas para cada ciudadano para que cuide su salud y la de su familia, o será que nos van a regalar propiedades y comida para que nadie tenga necesidad de trabajar? Si no es nada de lo anterior, entonces ¿cuál es el maravilloso cambio que ofrecen?

Los salvadoreños no son tontos y acaban de demostrarlo recientemente. Todos saben que al igual que en las cuatro elecciones presidenciales anteriores, tendremos nuevamente que elegir entre un gobierno democrático, que ha demostrado seguir un proceso ordenado y coherente para alcanzar cambios y mejorías para toda la sociedad o "cambiar" al FMLN, que es el verdadero partido comunista del país y que está decidido a convertir a El Salvador en otro satélite socialista del dictador Hugo Chávez (igual que Nicaragua, Bolivia y Ecuador).

Al momento de marcar la papeleta de votación, como siempre, el salvadoreño trabajador y honrado lo hará pensando en Dios, en su familia y en la patria querida; en ese momento quedarán atrás las mentiras, las amenazas, los chambres y las falsas encuestas. Con su conciencia tranquila, rechazará nuevamente al comunismo, al odio y al resentimiento, Esa será la gran decisión final.

Después vendrán las rebuscadas interpretaciones y los complicados análisis de aquellos que tratarán, inútilmente, de justificar otra derrota.

GUILLERMO GUIDO
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3341551

FMLN Y FUNES EN TENSIÓN POR ESTRATEGIA FINAL

La semana pasada Mauricio Funes se reunió con los alcaldes electos del Frente para intentar replantear la estrategia proselitista de cara al próximo 15 de marzo. Fue una entre al menos tres reuniones en que candidato y partido han tratado de alcanzar acuerdos tras la tensión que surgió luego de las elecciones legislativas y municipales del 18 de marzo.

La reducción en la brecha entre Funes y Rodrigo Ávila de la que hablan al menos tres encuestas recientes también ha estado en la mesa, según confirmaron cuatro fuentes que han participado en las conversaciones alrededor de la candidatura presidencial y la estrategia partidaria.

Trabajo en territorio. Alianzas políticas. De eso han hablado Funes y el FMLN en las dos últimas semanas, según coinciden dos de las fuentes. Lo de que el FMLN arrecie el trabajo en la calle, dice un político de izquierda familiarizado con las pláticas, ha sido un reclamo que hizo el presidenciable a la base efemelenista en San Salvador, a la que desde la candidatura se ha achacado poca presencia en proselitismo callejero tras la derrota de Violeta Menjívar. “Parece que hay un luto que no acaba”, dice otra fuente cercana a la discusión.

“En la reunión con los alcaldes, Mauricio pidió más territorialidad, le pidió al FMLN que hiciera más trabajo”, reconoció una fuente cercana a la candidatura presidencial que habló bajo condición da anonimato para no entorpecer las discusiones internas en el partido de izquierda. Un dirigente efemelenista que participa en las reuniones del Consejo Nacional, máxima autoridad del Frente según los estatutos partidarios, reconoce que Funes ha hecho “varios llamados” para que la estructura municipal de San Salvador se incorpore a la campaña.

En público, las referencias de candidato y partido a la solidez de la fórmula Funes-FMLN tras el 18 de enero han sido pocas, en privado; sin embargo, las fuentes reconocen que el ánimo bajó en las filas de la izquierda partidaria. “Está claro que ARENA avanzó con el gane en San Salvador y que ahora hay que trabajar más”, reconoce un militante efemelenista que también ha participado en la definición de la estrategia poselección municipal. También está, según una fuente, el malestar que algunas declaraciones de Funes sobre la pérdida de San Salvador causaron en la base efemelenista. “Algunas cosas que dijo pudieron haber impactado de manera negativa”, reconoce un funcionario cercano al FMLN.

Una reunión realizada entre el miércoles 4 y el viernes 6 de febrero sirvió de marco para que el partido ofreciera a la candidatura, como primera muestra de buena voluntad, una megajornada de actividad proselitista callejera para contrarrestar la presencia de brigadas juveniles areneras en San Salvador. El fin de semana del 7 y el 8 el FMLN, sin embargo, no salió a la calle. El dirigente que participa en el Consejo Nacional reitera que Funes y el grupo Amigos de Mauricio han reiterado el reclamo para que la base territorial del FMLN apoye más al candidato.

El peso de las encuestas
Las pláticas, aseguran tres de las fuentes consultadas, se intensificaron en los últimos días debido a la reducción de la brecha entre Funes y Rodrigo Ávila que dos encuestas –LPG Datos y Cid Gallup– señalaron después de la elección municipal.


“La encuesta de Gallup –que antes del 18 de enero manejaba una ventaja a favor de Funes de 11 puntos y la semana pasada decía, en su último sondeo, que la ventaja había bajado a cuatro puntos– tuvo impacto. La ventaja se mantiene y el resultado (final) será muy estrecho, (sic) hay que reforzar el trabajo”, acepta un dirigente efemelenista que ha estado presente en reuniones entre dirigencia partidaria y el grupo más cercano al candidato, y habla con condición de anonimato.

El pasado 21 de enero, en el Foro Político de LA PRENSA GRÁFICA, Mauricio Funes intentó quitar peso a las encuestas. “No estoy embrutecido”, dijo entonces el candidato en el apartado de preguntas referidas a los sondeos. Sin embargo, desde el partido, en voz baja, hay nuevos análisis sobre las cifras de preferencia electoral: “Creo que Ávila no ha despuntado mucho, pero sí parece que Mauricio ha perdido algún apoyo. En principio, los indecisos se habían ido con Mauricio, pero se han ido desprendiendo por la campaña sucia”, dice un dirigente del partido quien reconoce que desde hace un tiempo la diferencia entre Funes y Ávila dejó de ser de dos dígitos.

Desde los círculos más cercanos al candidato también hay aceptación de que la situación ha cambiado en febrero. “Lo que ha quedado claro –tras el 18 de enero– es que el FMLN no gana sin Mauricio y que Mauricio no gana sin el FMLN”, dice una fuente cercana a la discusión interna.

Alianzas y gabinete
Fue tras la primera cita electoral del año y tras hechos políticos generados por ARENA –como la “foto de familia” entre el presidenciable Rodrigo Ávila y viejos líderes partidarios– que Mauricio Funes intensificó el reclamo al FMLN para que aclarara más la estrategia. Dos de las fuentes consultadas indican que el candidato hizo, en una reunión celebrada en los últimos días de la primera semana de febrero, un reclamo que iba más allá del apoyo territorial.


“Mauricio pidió más iniciativa política. Pidió al FMLN que creara un cuerpo de decisión comandado por él, en el que estuviera presente el partido, para empezar a hablar de compromisos de gobierno, de plan, de gabinete”, revela una fuente de izquierda cercana a las conversaciones.

Se trata, al final, de afianzar la alianza entre el ex entrevistador y el Frente, según reconoce entre líneas una fuente cercana a la candidatura: “Si no hay correcciones importantes va a ser muy difícil ganar el 15 de marzo”.

El viernes anterior, tras un tira y encoge que se intensificó en las últimas semanas, candidatura y partido llegaron a un acuerdo de mínimos que pasa por que el partido incremente su actividad en el territorio y por la autorización al candidato para hablar sobre posibilidad de alianzas con otras fuerzas de izquierda. Ya el sábado Cambio Democrático dio un nuevo paso en ese sentido al apoyar la candidatura de Funes en un acto de su dirección nacional.

Una de las iniciativas que Funes pidió al FMLN fue apoyar la creación de grupos consultivos para ampliar el plan de gobierno, algo que el candidato adelantó unilateralmente hace dos semanas, cuando habló de la inclusión de algunos políticos de izquierda a sus planes de trabajo. El 5 de febrero, por ejemplo, Funes habló de acercamientos con Héctor Dada, secretario general de CD. En aquella ocasión, Dada calificó de “inadecuado” que Funes mencionase su nombre sin consultarlo.

Más que los apoyos visibles, que según dos de las fuentes consultadas eran prioritarios para el partido, la discusión empezaba ya a tratarse de un eventual gabinete de gobierno. Ya Funes y el FMLN empezaron esa negociación, según ha confirmado alguien cercano a la candidatura y una fuente partidaria.

“Sí había pláticas, pero entre Mauricio Funes y el CD, lo que pasa es que no habían llegado hasta el FMLN”, comenta al respecto una fuente efemelenista. Un miembro de los Amigos de Mauricio confirma que entre el presidenciable y algunos intelectuales de izquierda, algunos de ellos militantes de CD, ya hay conversaciones sobre un eventual equipo de gobierno; sin embargo, aclara que esa negociación no está terminada con el FMLN.

El candidato reconoce, en público, que ya inició la discusión por el gabinete, algo que había negado el miércoles 21 de enero pasado en el Foro Político de LA PRENSA GRÁFICA. “Es una discusión que no ha empezado”, dijo entonces Funes. Hoy, según las fuentes, ya empezó esa plática.

“Estamos en el esfuerzo por definir los perfiles. Los tenemos claros. En algunos días voy a comenzar a dar nombres de personas que han aceptado estar en mi equipo de gobierno y conducir los destinos del país”, dijo el sábado Funes tras un acto proselitista en Usulután. Para que Funes pueda abordar en público el tema de nombres específicos, dicen dos de las fuentes consultadas, aún falta el aval del FMLN.

Voces de nuevos y viejos socios
La candidatura presidencial de Mauricio Funes, empujada por el equipo Amigos de Mauricio, se ha esforzado en los últimos días por encontrar nuevos rostros de apoyo.


Ya la semana pasada ficharon a la dirigencia de Cambio Democrático y a disidentes del FDR, como Carolina Recinos.

Hay otras fuerzas disidentes del FMLN que mantienen pláticas con Amigos de Mauricio. “Es un grupo muy ecléctico, en el que hay desde socialdemócratas de centro derecha hasta gente de derecha”, revela un ex efemelenista que se ha acercado a la candidatura de Funes.

Esta fuente revela que varios de estos grupos de apoyo preparan actos de apoyo bilaterales para el presidenciable, parecidos a la conferencia en que Recinos apoyó a Funes.

La candidatura presidencial también recibe mensajes de viejos socios del FMLN, ahora ocultos por estrategia electora, como el Bloque Popular Juvenil (BPJ).

En un panfleto que circuló en internet hace dos semanas, que fuentes de izquierda atribuyen al BPJ, el grupo juvenil al que perteneció Mario Belloso exigía a la dirigencia del FMLN más claridad sobre las instrucciones “para defender el voto” y decía que el avance en votos legislativos es atribuible más al partido que al candidato.

http://www.laprensagrafica.com/index.php/el-salvador/politica/18413.html

viernes, 13 de febrero de 2009

CONSOLIDEMOS LA DIGNIDAD NACIONAL

La defensa de la Constitución de la República, de nuestra soberanía y los valores nacionales, debe darse con energía, antes de que se materialicen los intereses nebulosos tendientes a desplomar nuestro El Salvador; más bien cuando se advierte la gestación de un oprobioso contubernio, como el que hoy se da entre los comunistas criollos y su manejador Hugo Chávez.

Al revisar el pasado de nuestro El Salvador, en su historia más reciente, aparece opacada por la infame conspiración comunista del FMLN, violenta, terrorista, donde sus comandos inmolaron a miles de salvadoreños y sumieron en la miseria a los más pobres y campesinos, por los cuales siempre dicen que luchan.

Después de absorber esos perversos planes desestabilizadores que la guerrilla del FMLN trazó para esta tierra, El Salvador, estamos de pie, con el coraje propio de los salvadoreños, y como pueblo heroico que nos hemos negado a morir.

Los comunistas criollos atentan nuevamente contra nuestra soberanía al propiciar la injerencia de Hugo Chávez en la vida nacional; y contra la Constitución, al mantener, propiciar, alentar a grupos armados ilegales; y proponer además una fórmula presidencial integrada por personas que no reúnen los requisitos de moralidad notoria, exigidos por nuestra norma constitucional, para ser elegidos presidente y vicepresidente de la República.

Por eso ha llegado el momento de alentar la dignidad nacional, se requiere de gente íntegra en su formación cívica; patriotas que no se doblen al soplo de la infamia, ni ante las amenazas de los apátridas comunistas criollos, como las que recibo constantemente.

Debemos prepararnos para enfrentar los planes de los comunistas criollos, quienes están tratando de vender nuestra soberanía nacional a Hugo Chávez, por la dádiva de unos petrodólares, que reciben ilegalmente por los mismos puntos ciegos que introdujeron a nuestro país, mercenarios, armas, municiones, misiles; y por esa misma vía llevaron a bancos extranjeros 200 millones de dólares equivalentes a 1,700 millones de colones, producto de los rescates que cobraron por los secuestros que realizaron, especialmente las FPL, comandadas y dirigidas por el profesor Salvador Sánchez Cerén, quien fue maestro de la Escuela Rural Mixta Emilia Mercher, de Quezaltepeque, donde reclutó a niños para indoctrinarlos y entrenarlos para combatir, caso de los samuelitos, práctica que hoy día la aplican nuevamente.

Los comunistas criollos siempre han tratado de convencer al pueblo que la violencia es inevitable y con palabrería barata, que ellos le llaman revolucionaria, pretenden quebrar su moral para resignarlo a su propia destrucción. Afortunadamente los salvadoreños conocemos las lecciones de la historia y comprendemos que la violencia además de inhumana es políticamente estéril.

Los comunistas criollos consideran entre sus planes que todas las actividades de los salvadoreños, privadas o públicas, deben de ser controladas, y las áreas claves a dominar son: propiedad privada, educación, economía, y dominio absoluto sobre el ejército, para hacerles perder su identidad, como lo ha realizado Chávez.

En cuanto al plan de gobierno de los comunistas criollos, diseñado e impuesto por el grupo asesor chavista y presentado por el pobre candidato funesto, quien no lo ha entendido, y por eso no lo puede explicar y solo repite constantemente que es el cambio, y los comandantes tampoco lo entienden, pues lo único que saben hacer es: secuestrar, asesinar, extorsionar, destruir, mentir, y tratan de infundir terror con los grupos de choque que mantienen, como la Brigada Limón, que dirige el malandrín de cachucha.


El 15 de marzo los salvadoreños debemos de concurrir a depositar nuestro voto, para que triunfen la libertad, y la democracia, una vez obtenido ese triunfo, iniciar inmediatamente una campaña para expulsar para siempre a los comunistas criollos de El Salvador.

Luis Gómez Zárate
http://www.laprensagrafica.com/index.php/opinion/editorial/17822.html

jueves, 12 de febrero de 2009

EL TONTO DE LA COLINA

Este proceso electoral, largo y tenso, pero nunca aburrido, está teniendo de todo. El FMLN apareció con la novedad de cambiar el perfil de su candidato a la presidencia de la República, aunque no cambió absolutamente nada de sus creencias y objetivos, los cuales son los mismos de siempre.

Otra novedad es que la Internet se convirtió en el medio ideal para que los guerrilleros virtuales, los Che Guevaras del "cut and paste", disparen sus metralletas de insultos contra los burgueses, los traidores socialdemócratas, los revisionistas, los agentes de la CIA y los vendidos al imperio. Allí en el ciberespacio no queda piedra sobre piedra del sistema capitalista. La oligarquía fue destruida con un revolucionario dedazo en la tecla delete.

Lo de las encuestas también quedará para los anales. Las de las universidades ¿fueron mal hechas o manipuladas? Quizá con el tiempo sabremos la respuesta. Cualquiera haya sido la causa de sus erráticas "fotografías del momento" o proyecciones, las universidades tendrán que tener mucho más cuidado en el futuro en materia de estudios de opinión.

Otro elemento novedoso de este proceso que aún no termina, es la proliferación de "analistas políticos". Se han multiplicado como conejos en celo. Una cosa es un columnista y otro es un "analista político", el primero es un comentarista de temas varios, que usa los recursos propios de determinado género periodístico. El segundo, el analista, es un experto en temas políticos, que bien puede escribir en formato de columna, como Carlos Alberto Montaner, o de ensayos.

Hay muy buenos analistas políticos en el país. Leyéndolos, uno aprende bastante. Hay otros que aunque dicen cosas interesantes, son francamente aburridos. Los hay quienes defienden apasionadamente el sistema de libre empresa, y los hay los que defienden claramente al socialismo marxista. Uno de estos últimos es por ejemplo Dagoberto Gutiérrez. Comunista sincero, ameno, claro, carismático, equivocado.

Pero hay un tipo de analista, al que me he permitido llamar, como en la canción de los Beatles, "El tonto de la colina". Es aquel que analiza nuestra situación política, como si estuviese hablando de España, Francia o Inglaterra. Alega que ya es tiempo de la alternancia, como si aquí el principal partido de oposición fuesen el Partido Demócrata de los Estados Unidos o los Socialistas franceses.

Y citando con cierto dejo casual a Karl Popper, Schumpeter, Giovanni Sartori o Gianni Vatimmo, argumenta lo bueno que sería para nuestra democracia el triunfo de la oposición política. Se lamentan de las campañas del miedo y del intento de la derecha por hacer aparecer la elección como algo entre el bien y el mal. Y escribiendo de esta manera, el tonto de la colina, se siente intelectual, moderado, equilibrado, progresista; en suma un buen sujeto, libre de insultos y hasta un poco tragable para todos.

Lo que no dice el tonto de la colina, es que acá la oposición es un FMLN, dominado totalmente por el Partido Comunista, aliado con sangre con el Partido Comunista de Cuba, y los gobiernos de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y las Farc de Colombia.

No dice tampoco que de ganar las elecciones, lo que de inmediato se pondría en marcha, no son las propuestas del candidato, que por cierto no figuran en el plan de gobierno del FMLN, sino una estrategia para convertir a El Salvador en una pieza fundamental para expandir el Socialismo del Siglo XXI por todo el continente. Es decir el fin de la democracia.

El tonto de la colina está cerrado en que hay que sacar a ARENA del poder, y no alcanza a entender, que en parte, el hecho que ARENA se haya mantenido dos décadas en el gobierno, es porque el FMLN, dominado por el Partido Comunista, ha impedido que se desarrolle un partido de oposición, que incluso pueda ser una izquierda democrática, que convierta cada elección en una vibrante confrontación de propuestas de gobierno y no en un definitorio juego de vida o muerte.

Los tontos de la colina latinoamericana, son los que dijeron que nada pasaría si ganaba Chávez en Venezuela, o Evo Morales en Bolivia y Correa en Ecuador. Es más, hasta celebraron las victorias de "las alternativas populares", hoy andan de arriba abajo, denunciando la opresión de la que ellos mismos son víctimas. Debería haber una convención de tontos de la colina del continente, para que el de acá aprenda de una buena vez.

MARVIN GALEAS / Columnista de El Diario de Hoy
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=6342&idArt=3339393