lunes, 6 de abril de 2009

LAS DOS FALACIAS DE LA REELECCIÓN INDEFINIDA

Los gobiernos de la cuerda chavista (…) aspiran a perpetuarse en el poder mediante diversas fórmulas de reelección presidencial. Para eso han reformado (…) sus constituciones en medio de grandes tensiones políticas.

El debate es muy viejo y provocó la carnicería mexicana de 1910. ¿Cuánto tiempo consecutivo debe ocupar la presidencia una misma persona dentro de un sistema democrático? ¿Cuatro, cinco, seis años? ¿Un periodo, dos, de manera indefinida?

Los gobiernos de la cuerda chavista (por ahora Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador) aspiran a perpetuarse en el poder mediante diversas fórmulas de reelección presidencial. Para eso han reformado (o tratan de hacerlo) sus constituciones en medio de grandes tensiones políticas.

El presidente colombiano Alvaro Uribe, con el ochenta por ciento de apoyo popular y el prestigio de ser el mandatario más eficaz que ha pasado por el Palacio de Nariño, también estudia volver a postularse tras convocar a un referéndum que legitime ese nuevo mandato. El hondureño Zelaya, con un nivel de rechazo mucho más notorio, acaricia el mismo sueño.

Son dos los argumentos más frecuentemente esgrimidos por los partidarios de la reelección indefinida: uno moral y otro de orden práctico.

El moral se acoge a la supuesta esencia de la democracia: si la sociedad, libremente, así lo desea, ¿por qué una disposición legal va a impedirlo? El práctico se remite a la continuidad de la obra de gobierno: durante un periodo presidencial convencional, o dos, no hay tiempo para llevar a cabo los cambios que necesita el país. Es necesario prolongar ese esfuerzo.

En rigor, se trata de dos falacias. La democracia o regla de la mayoría es sólo un método para tomar decisiones colectivas. Ese método, por ejemplo, se utiliza para elegir gobernantes, para decidir la inocencia o culpabilidad de las personas en los juicios por jurado, o para administrar una sociedad por acciones o un edificio de propiedad colectiva. Pero el voto no es la esencia de las repúblicas presidencialistas. La razón de ser de los gobiernos republicanos es la protección de las libertades y los derechos individuales. Las repúblicas surgen, precisamente, para impedir la aparición de tiranías, incluidas las de la mayoría.

En una verdadera república, fiel a los valores de esta forma de gobierno, la mayoría no tiene el ''derecho'', por ejemplo, a perseguir a los homosexuales o a prohibirles el acceso a la universidad a los ''enemigos ideológicos''. El principio republicano de las barreras a la autoridad de los gobernantes incluye y presupone el límite temporal por el que se designa al mandamás para que nos represente y administre al Estado.

La mayoría no puede imponernos al mismo mandatario por tiempo indefinido sin violar la esencia del pensamiento republicano. No se trata de que sea buen o mal gobernante: para ser un buen gobernante hay que saber entregar el mando pacíficamente y ser reemplazado por otro ciudadano elegido para encabezar el servicio público.

El argumento de orden práctico es aún más débil. En realidad, es imposible acabar la obra de gobierno, como si se tratara de la edificación de una casa, con un principio y un fin, porque la naturaleza de los problemas va cambiando constantemente y las sociedades alteran el orden de sus prioridades.

Una catástrofe natural, una importante innovación técnica, una grave conmoción social o un simple cambio en la realidad económica internacional pueden modificar la situación y descarrilar los planes de gobierno. En rigor, eso es lo que siempre sucede.

Los gobernantes electos llegan al poder y ponen proa rumbo a cierto destino, mas los vientos inmediatamente comienzan a desviarlos de sus objetivos. Pero para eso existen las instituciones: el que viene detrás enmienda, corrige el derrotero, y reordena las prioridades de acuerdo con la nueva realidad.

Un presidente no es otra cosa que el capitán provisional de un buque condenado a navegar eternamente.

Jamás ha existido sobre la tierra un gobernante que haya cumplido con todos los objetivos que se ha propuesto. Para que eso suceda tendría que haberse producido una parálisis social e histórica exactamente en el punto en el que formuló sus planes de gobierno.

De ahí que la tarea más importante, para cualquier estadista realmente responsable y preocupado por el destino nacional, es fortalecer las instituciones para que la transmisión de la autoridad funcione de una manera natural, admitiendo, aunque contradiga su natural egocentrismo, que el andamiaje republicano no ha sido concebido para cultivar el caudillismo de los hombres excepcionales, sino la sosegada alternancia en el uso del poder.

Como reza el melancólico dictum: los cementerios están llenos de personas imprescindibles.

Carlos Alberto Montaner
Escritor, periodista, Vicepresidente de la Internacional Liberal y autor del libro La Libertad y sus enemigos, entre otros muchos títulos.

domingo, 5 de abril de 2009

ABECEDARIO DE EL SALVADOR

A de ahora fue diferente. El slogan de la campaña de comunicación política, técnicamente buena, se centró en: Funes, Presidente, esta vez es diferente. Dirigida a convencer a una masa de votantes que no simpatizó con la línea dura de Shafik Handal y sostenida en un candidato carismático, con apariencia de moderno, sin pasado de guerrillero y que tiene por referente de izquierda al presidente brasileño Lula da Silva. Un periodista metido a político, Mauricio Funes, dirigirá las riendas de El Salvador como cabeza de un partido político con fama de ortodoxo y cerrado, el FMLN. El slogan de la noche del gane electoral ha sido: “Esta vez fue diferente”.

B de Brasil: el equipo que dirigió la campaña de Funes consiguió que el ahora presidente electo se distanciara de los líderes de izquierda latinoamericanos más bochincheros: Hugo Chávez y Daniel Ortega. Para todos tuvo comentarios diplomáticos. Brasil, Brasil es la idea de izquierda de Funes. ¿Sabrá bailar samba?

C de comedidos: Es increíble, pero desde que se conocieron los resultados electorales el tono de los políticos de derecha, centro e izquierda es altamente aceptable en términos de cultura política, al menos en público.

No hay discursos ofensivos, no hay palabras mete-miedo ni soeces, ni burlas, ni descalificaciones personales.

E de efemeleene: un partido político nacido de una guerrilla que quería una victoria con plaza llena de pueblo a lo 19 de Julio en Nicaragua y que no la pudo tener. Sin embargo, no es poco lo que ha transitado y conseguido. Para empezar, parecen al menos controladas las posiciones más duras y trasnochadas de los ortodoxos con los métodos más excluyentes (dícese: agresiones extremas del que no comparte mis ideas).

Los hay partidarios de la lucha garrote en mano contra los adversarios, y los hay moderados. El control del partido lo tienen ahora los duros frenados por los más pragmáticos, que sudan la gota gorda para evitar el desmadre.

F de Funes: 49 años. Sin experiencia política en partidos, ni en movimientos de la sociedad civil, ni en ONG, ni en nada. Salido de la profesión periodística dirigiendo un programa de entrevistas por televisión, directo a la candidatura por el FMLN. Fueron sus preguntas —las que ningún otro periodista se atrevía a hacer y que tampoco suponían super-mega-preguntas del millón— y sus comentarios sobre los derechos ciudadanos —obvios, sensatos, ajustados a derecho, vehementes— los que le dotaron de una gran popularidad mediática y de una imagen de ciudadano honesto y creíble.

I de inspirado: Como una oración religiosa, en su primer discurso Funes citó a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el sacerdote asesinado por los escuadrones de la muerte que aterrorizaron a este país durante años, y dijo que como él, optará en sus decisiones por la opción preferencial por los pobres y excluidos.

M de medios de comunicación: si el debate en Nicaragua es sobre periodismo oficial versus periodismo independiente, aquí el debate es entre periodismo y eso-que-no-se-sabe-qué-es que practican los medios de comunicación: prensa, radio y tv.

Escorados sin la más mínima vergüenza hacia las ideologías y culturas más conservadoras (de izquierda y derecha), los medios de comunicación en general parecían miembros de honor de la campaña electoral del partido Arena, no escatimando en lucir noticias de la información más sucia de toda suciedad sobre los adversarios.

N de Nicaragua: Nuestro país participó en la campaña electoral de forma beligerante y sin nosotros quererlo ni proponerlo. Usaron el caso de la Nicaragua orteguista como el uyuyuy hacia los votantes: el país del proceso electoral fraudulento, el nica empobrecido que por pocos dólares podría aceptar venir a votar aquí por Arena o por el Fmln, el de la izquierda anquilosada en la guerra fría en medio del calentamiento global.

P de primera vez: nunca la izquierda ha gobernado en El Salvador. No existe experiencia política de conducir las riendas del estado. La incertidumbre es grande. Llevan razón quienes: 1. temen un gobierno de izquierda renca como el orteguista, 2. piden esperar a ver; 3. esperanzados en la izquierda orteguista y ahora profundamente decepcionados no quieren dar ni una oportunidad; 4. le apuestan a Brasil.

R de Rodrigo Avila: el candidato del partido Arena (Alianza Republicana Nacionalista) no está muy dotado para la oratoria y eso se le notó más en comparación con Mauricio Funes, quien tampoco es Shakespeare, pero sí tiene habilidades oratorias desarrolladas en el quehacer periodístico televisivo. Es el líder de un partido que se ha ido modernizando dejando atrás aquella organización que apoyó la represión paramilitar y jugando con elecciones internas y debatiendo abiertamente. Hasta los mismos areneros aceptan que su candidato no daba la talla.

S de sentido patrimonialista del país: es el que tienen los grupos pudientes, empresarios beneficiados con los favores del poder, ciudadanos con poco sentido democrático que creen ser los únicos que saben cómo conducir El Salvador.

T de traidores: La gente expulsada por la aplanadora ortodoxa del Fmln y calificada de “traidores” debido a sus críticas para modernizar al partido —unas críticas que ahora implementadas son las que han llevado al Fmln al poder— sobrevivió políticamente en el grupo llamado Movimiento Ciudadano Amigos de Mauricio que aglutinó a gente de diversas opciones políticas, empresarios, profesionales que ni muertos votarían por el efemeleene pero sí lo hicieron por Funes.

U de uña: han dicho los de Arena que el país está dividido en “mitad y mitad” puesto que los porcentajes de votantes para uno y otro son parecidos. El Fmln ganó con 51.3 y Arena obtuvo 48.7. “Es como si tenés los dedos de una mano y un poquito de esta uña del dedo de la otra mano”, graficó el jefe departamental de Arena.

W de Wanda Pignato: esposa de Funes, próxima Primera Dama, brasileña nacionalizada salvadoreña, de 45 años, procede de las filas del Partido de los Trabajadores del Brasil, abogada. Vamos a ver si le enseña al marido a bailar un poco de samba.

Y de yo: durante el primer discurso como Presidente electo, Mauricio Funes habló en primera persona del singular y no en plural. Esto ha resentido a los más mayores compañeros de partido que alegan sus duros y arriesgados años en la montaña combatiendo. Aunque puso en evidencia una idea: ¿será cierto que él gobernará y no los duros del partido? ¿Por eso no dijo “nosotros”? ¿Será verdad que los tiene controlados? ¿Quiso decir “yo soy el que mando aquí”? Las respuestas: en el transcurso de los próximos 5 años.

Mildred Largaespada
Revista Confidencial de Nicaragua

POLÌTICAS PÙBLICAS DE COMUNICACIÓN

Una de las políticas públicas sobre comunicación que podría un gobierno de izquierda impulsar es el fortalecimiento de los llamados medios alternativos, no tanto para favorecer la participación ciudadana en su sentido más amplio, sino tener a su disposición medios "para defenderse de los ataques de la reacción que ya se vislumbra", tal como lo plantea esta semana un articulista en el periódico Colatino.

De base, el planteamiento me parece incorrecto y erróneo, y no porque no debe de fortalecerse y hacer crecer profesionalmente el periódico vespertino Colatino o que las radios Maya Visión, Mi gente o las llamadas comunitarias se conviertan en medios de mayor cobertura, sino porque lo esencial y fundamental es garantizar que el sistema de libertades prevalezca y permita que las distintas voces de la población se expresen.

Vamos por partes. Fortalecer los medios del partido o del gobierno no garantizan la libertad; veamos un par de ejemplos: En Cuba y China continental no existe el juego democrático, no se permiten los disensos ni muchos menos revelar las interioridades del régimen o la vida pública de los funcionarios.

Hace un par de semanas, como gran noticia internacional, se informó que el Granma de Cuba, había permitido la publicación sobre la situación de unos ciudadanos que tenían servicios públicos deficientes.

En Cuba el gobierno, el partido comunista, los jóvenes organizados (claro por el Partido Comunista) y otros sectores, poseen sus propios medios de comunicación, pero éstos responden a los intereses de la línea partidaria.

Además, y esto es clave en los regímenes dictatoriales, la propiedad de los medios es del Estado, por supuesto que no existe publicidad y su distribución es limitada.
Con todas las deficiencias que puedan existir, en los países europeos, en América Latina o en Estados Unidos, el libre juego de las ideas se presenta a través de medios libres, en empresas e instituciones serias, forjadas a través del tiempo por hombres tesoneros que tienen bajo sus principios el difundir el pensamiento en un ambiente de libertad.

Sí, pero viven, se han desarrollado y responden al poder establecido, podría afirmar algún crítico al sistema de libertades. Puede que sea cierto, en algunos casos, sin embargo esta no es su esencia.

Los medios libres son empresas que viven del libre mercado de la publicidad, de la circulación; esto explica que ahora, en tiempos de la crisis financiera, muchos periódicos, radios y televisoras, están reduciendo su personal; algunos hasta están quebrando.

Se trata de medios que también son instituciones que fortalecen el sistema democrático, no sólo fomentando la libertad, como algo esencial del ser humano, sino porque son el espacio del debate entre las diferentes concepciones de la vida.
En este sentido, y retomando la tesis principal de esta nota, lo fundamental de cara al futuro es fomentar y fortalecer el sistema de libertades, que permitan que haya igualdad de condiciones y que no que sea necesario que medios libres tengan que competir con medios estatales, como está ocurriendo en Venezuela y Bolivia.

Otra cosa, y esto lo entendemos perfectamente, que el partido, en este caso de izquierda, fomente y fortalezca sus medios de comunicación, para dar a conocer sus puntos de vista, sus planteamientos partidarios ante la realidad nacional; la comunicación partidaria es válida en sociedades democráticas.

Lo que no es válido es que se pretenda que estos medios partidarios se conviertan en los medios del Estado, como los únicos y que exterminen el libre juego de las ideas.
Lo que se requiere es que existan leyes y normas claras para que todos, sin excepción, puedan expresarse.


Por Ricardo Chacón
Editor Jefe de El Diario de Hoy

IZQUIERDA DE FUTURO

Una izquierda de futuro tiene que saber trascender el pasado, una izquierda diferente tiene que hacer las cosas de manera diferente.

Escrito por Roberto Rubio-Fabián

Una de las razones fundamentales del fracaso del llamado “socialismo real”, encabezado por la Unión Soviética, fue el querer construir el socialismo utilizando importantes deformaciones que se presentan en el capitalismo: concentración del poder, apropiación de unos pocos de las prebendas y favores del Estado, ineficiencia e ineficacia empresarial amparada en las faldas de este, anulación de la independencia de poderes y del Estado de Derecho, corrupción y falta de transparencia, impulso de las fuerzas productivas con tecnologías depredadoras del medio ambiente, restricción de la participación ciudadana más allá de la lealtad partidaria, sustitución de los intereses del pueblo por los intereses del partido gobernante, etc.

No se debe intentar corregir al pecador pecando. A la larga el corrector termina convirtiéndose en pecador.

Ahora que por primera vez en nuestra historia la izquierda llega al gobierno, será importante que no cometa el mismo error histórico. Una izquierda de futuro tiene que saber trascender el pasado, una izquierda diferente tiene que hacer las cosas de manera diferente. En la coyuntura actual de nuestro país, ¿qué significa en concreto hacer cosas de futuro y diferentes? He acá algunos ejemplos.

El partido ARENA convirtió al Ministerio de Gobernación en un instrumento del fortalecimiento partidario. Una instancia del gobierno central pasó a ser un importante soporte de la estructura y organización territorial del partido gobernante. Sería un error que el próximo partido de gobierno, desde una perspectiva de izquierda, pretenda retomar este vicio deformante del Gobierno Central ejercido por la derecha.

Entre otras cosas, una izquierda con visión de futuro debe apuntar sobre todo a una reestructuración funcional y administrativa de Gobernación a tono con los necesarios procesos innovadores de descentralización del Estado, Ordenamiento y Desarrollo Territorial.

Desde tiempos inmemoriales, muchos gobiernos de derecha utilizaron los organismos de inteligencia del Estado, y la “partida secreta”, para combatir, chantajear y amedrentar a los opositores políticos.

También sería otro error que la izquierda cayera en la misma deformación institucional, olvidando que la inteligencia del Estado está justamente para servir y defender los intereses del Estado y de la población, y no los del partido o el de los gobernantes de turno. Sin descuidar la información y vigilancia sobre los movimientos conspirativos anti democráticos de sus opositores, la inteligencia del Estado en manos de una izquierda decente y moderna debe ser no solo inteligente sino ante todo sabia. Lo suficientemente inteligente para obtener y usar información que permita defender los intereses del Estado y la sociedad salvadoreña (no los del partido), y lo suficientemente sabia para servir de apoyo a las estrategias gubernamentales de seguridad y desarrollo, así como para combatir a aquellos que hoy en día son la mayor amenaza para la seguridad del Estado: el narcotráfico y el crimen organizado.

Las prácticas inadecuadas y anti democráticas de cierta derecha también propiciaron la concentración del poder, atentando así contra la separación de poderes del Estado y contra el establecimiento de los necesarios contrapesos institucionales que demanda la democracia. Así, las cuotas e intereses partidarios han venido siendo el principal criterio de asignación de los responsables de los contrapesos claves al Poder Ejecutivo: te doy la Fiscalía para que te protejas y me das la Corte de Cuentas para que me defienda; te doy la Presidencia de la Asamblea y me das los magistrados que necesito para administrar mi justicia. Sería otro error que el FMLN y el nuevo gobierno siguiera tal deformación histórica de nuestro sistema político.

La izquierda metería la palanca del retroceso a la esperanza si continuara con esta viciosa práctica política de nuestra clase política, que con frecuencia no tiene clase ni es política. Mal haría el FMLN que contribuyera a colocar a unos de los políticos más desprestigiados del país en la Presidencia de la Asamblea. Mal haría si favorece un fiscal servil a los gobernantes de turno y no a uno íntegro, capaz y valiente. Mal haría si, en contra del espíritu de los Acuerdos de Paz, busca colocar militantes y fieles en la Corte Suprema de Justicia, con afán de administrar, como lo hacía la derecha, su propia e interesada justicia partidaria.

El FMLN tiene frente a sí el gran reto de reivindicar históricamente a la izquierda, de devolverle u otorgarle la credibilidad histórica de una fuerza decente y sabia de cambio, de sentar un precedente de futuro al seno de las izquierdas del continente. De una izquierda que no solo fue capaz de cambiar el país sino también de cambiarse a sí misma.

jueves, 2 de abril de 2009

TENSO DEBATE EN SECTORES DE IZQUIERDA POR GABINETE

En las radios identificadas con la izquierda se critica fuertemente la posibilidad de incluir areneros en el nuevo gobierno.

El martes por la noche, una abatida mujer llamó al programa “Hablemos de economía”, que dirige el diputado efemelenista Salvador Arias en radio Maya Visión.

“Disculpe, ¿y de verdad usted no sabe nada de que Mauricio va a dejar a areneros corruptos ahí revueltos”, dijo la mujer que luego continuó diciendo que en esa misma estación, pero por la mañana, el dirigente de un sindicato de maestros había dicho que la actual ministra de Educación, Darlyn Meza, iba a continuar en su cargo o era posible que fuera sustituida por alguno de los hermanos Salvador o Joaquín Samayoa.

Arias le contestó que no sabía, pero ella le dijo que a los simpatizantes del FMLN no les iba a servir de nada gritar una vez que el gabinete fuera anunciado.

Dos días antes, el editorial de la misma estación radial exhortaba a escoger el gabinete por medio de consultas a los sectores.

“Quisiéramos que este gabinete se construyera de esa forma, pero el asunto es que solo tenemos dos meses para nombrarlos”, contestó el vicepresidente electo, Salvador Sánchez Cerén, a una pregunta de LA PRENSA GRÁFICA durante el programa “La primera entrevista”, de Canal 33.

Sánchez Cerén consideró “muy difícil” la continuación de miembros del actual gabinete de Antonio Saca en el gobierno de Mauricio Funes.

“Si fuera un gobierno de continuidad, creo que no hubiera dificultad, pero este va a ser un gobierno de cambio”, dijo el vicepresidente electo en el mismo programa.

A Sánchez Cerén también le preguntaron ayer por la posibilidad de la incorporación de areneros en el programa que dirige todos los miércoles en Radio Cadena Mi Gente.

Y ahí también lo rechazó. En los últimos días, tanto en Maya Visión, una radio muy vinculada al FMLN, como en Radio Cadena Mi Gente, dirigida por un pastor radicado en EUA y que apoyó abiertamente al Frente en la campaña electoral, el tema de la continuidad de funcionarios actuales en el nuevo gobierno ha sido tema ampliamente debatido con llamadas de la audiencia.

Extraoficialmente se ha conocido de la posibilidad de que el actual ministro de Obras Públicas, Jorge Nieto, pueda dirigir una entidad autónoma.

Funes dijo el martes, en “Frente a Frente”, de TCS, que el nuevo gobierno se basará en consensos, “y eso involucra otras fuerzas políticas”.


“El FMLN es revolucionario”

Salvador Arias dirige el programa “Hablemos de economía” en radio Maya Visión.
Las llamadas telefónicas iban dirigidas a preguntarle sobre la conformación del gabinete y de por qué el presidente electo no hace anuncios específicos.


“Somos un partido revolucionario, socialista y democrático. Tenemos que hacer que triunfe la revolución. Este es un proceso. Ganar la presidencia no quiere decir que ya la revolución triunfó. Tenemos que continuar (...) hacer que el pueblo se empodere”, dijo Arias al final de su programa para definir la tarea del FMLN en esta coyuntura.

INCERTIDUMBRE EN EL SALVADOR

En los últimos meses, a menudo parecía que el debate político en El Salvador estaba de regreso a los años ochenta. Los políticos conservadores advertían que el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) es un grupo "comunista" que arruinaría al país. Los defensores del FMLN contraatacaban asegurando que el partido traería justicia social a la sociedad salvadoreña.

Transformado de movimiento guerrillero a partido político, el FMLN perdió cuatro elecciones presidenciales consecutivas debido a sus políticas y candidatos radicales. El mensaje de la mayoría era claro: "no vamos a elegir radicales para la Presidencia".

Pero esta vez los líderes del FMLN captaron ese mensaje y, astutamente, escogieron como candidato a una personalidad ajena al partido. Mauricio Funes era famoso desde sus días como presentador de televisión. También era una figura moderada que no se asemejaba a los radicales ex guerrilleros que por mucho tiempo han dominado el FMLN. Su rival de ARENA, Rodrigo Ávila, era el ex jefe de la policía nacional de El Salvador.

En la campaña, ARENA trató de convencer a los votantes de que el FMLN no había cambiado desde sus días de guerrillas. "Si vuela como un pato, nada como un pato y come como un pato, es un pato. El FMLN es un partido comunista", dijo el presidente Antonio Saca.

Mostrando tomas de Hugo Chávez, los anuncios televisivos de ARENA advirtieron que el FMLN traería un gobierno de ese corte a El Salvador. Y los conservadores advertían que Chávez estaba proveyendo petróleo barato a los municipios dominados por el FMLN. Funes insistió en la moderación y se distanció del radicalismo de FMLN. Prometió gobernar de la misma manera pragmática del brasileño Lula da Silva. Adoptó un mensaje de "cambio seguro" y se comparó a sí mismo con Barack Obama. El FMLN también suavizó los aspectos más radicales de su programa.

Durante meses, el candidato del FMLN tuvo amplia ventaja en las encuestas. Pero Ávila fue recuperando terreno. ARENA, en enero, ganó la alcaldía de la capital, San Salvador, concluyendo 12 años de control del FMLN. A fines de la campaña presidencial, los comentaristas esperaban un resultado estrecho.

Así fue. Funes le ganó a Ávila por poco más de 68.000 votos de un total de 2,6 millones. Fue una elección pacífica y ordenada, y ambos bandos aceptaron el resultado sin protesta. El proceso fue un triunfo para la joven democracia salvadoreña.

Ganar una elección presidencial por 2,6% no da un mandato amplio para cambios radicales y parece que Funes tiene esto claro. No propugna el cambio radical, sino que habla de "cambio seguro". Obviamente está tratando de transformar un partido de extrema izquierda en uno de izquierda moderada. Después de declararse vencedor, la noche del domingo 15, siguió pregonando a los cuatro vientos su moderación y prometió mantener buenas relaciones con los Estados Unidos.

"No revertiremos ninguna privatización," dijo a la televisión salvadoreña. "No pondremos en peligro la propiedad privada. No hay ninguna razón en este momento para el temor".

Pero la mayoría de los votantes que se opusieron a Funes no le tenían miedo a él sino a su partido. Como reportó Associated Press, "ex guerrilleros serán, casi sin duda, parte del gobierno de Funes". Sus escogencias para el Gabinete indicarán con mayor claridad hacia donde se encamina El Salvador.

La jerarquía del FMLN está llena de ideólogos de extrema izquierda como Salvador Sánchez Cerén, un ex comandante guerrillero que será vicepresidente. Sánchez Cerén es acérrimamente antiestadounidense y tiene muy poco en común con Funes. Son una extraña pareja política.

La pregunta es: ¿Será Sánchez Cerén el verdadero poder tras el trono en la administración de Funes? Funes tomará posesión el 1 de junio. Heredará una economía debilitada, una corrupción creciente y un grave problema de criminalidad.

Los salvadoreños no quieren ver al FMLN imponer un programa ideológico de izquierdas, sino que anhelan soluciones prácticas a sus problemas económicos y a la inseguridad ciudadana. El FMLN tiene la fracción más grande en el Congreso, pero en conjunto los partidos conservadores tienen mayoría. Con ello, los conservadores, si hacen una oposición responsable e inteligente, pueden contribuir a que las políticas del nuevo Gobierno sean realmente moderadas.

Hasta ahora, Funes no ha incurrido en poses ideológicas, aunque ha prometido restaurar las relaciones diplomáticas con Cuba, una antigua meta de los radicales del FMLN. El hecho de que un extremista de izquierdas como Salvador Sánchez Cerén vaya a estar a un paso de la presidencia salvadoreña es perturbador. Pero Funes parece ser un hombre pragmático y debe comprender que los salvadoreños no quieren una administración radical sino soluciones responsables para los graves problemas del país. Marchar por la senda de Hugo Chávez sólo serviría para empeorar esos problemas.

Jaime Daremblum
Director, Centro de Estudios para América Latina del Hudson Institute, Washington D.C.

TRABAJEMOS UNIDOS POR UNA RENOVACIÓN

Luego de la reciente contienda electoral, los areneros, los simpatizantes de ARENA y los miembros del mapa político salvadoreño debemos reconocer que los votantes han evolucionado, madurado y elegido buscar nuevas propuestas políticas para los próximos cinco años.

Se debe hacer un alto e interpretar los resultados. No fue un margen amplio de gane para el Frente, pero los resultados dieron a la comunidad internacional el ejemplo de la real democracia que vivimos los salvadoreños al reconocerse el gane, de inmediato, por el TSE, el pueblo y los contendientes. Entonces detengámonos a analizar ¿por qué ARENA no obtuvo el triunfo que esperaba?, ¿por qué no convenció a los indecisos y los propios? Y asegurémonos de que el Frente cumpla y gobierne para todos, por los que lo eligieron y por los que no.

Esto nos coloca en una posición que obliga a meditar, tanto a la dirigencia, a los militantes y los simpatizantes de ARENA, así como a todos los salvadoreños. Los políticos debemos aprender la lección, reconocer los desaciertos sin pasión y sin enojo demostrando que ARENA y los partidos políticos tienen la capacidad de reinventarse y de ser creativos en sus propuestas.

Ante la actual situación política me uno a la opinión de muchos salvadoreños que trabajamos por la democracia, entendiendo que esta es una oportunidad para asumir la situación con perspectivas de cambio, tomando conciencia de que nos toca ser una oposición constructiva.

Asumiendo como verdaderas las buenas señales hasta hoy dadas por el presidente electo, hay que asegurarse que las buenas acciones del futuro gobierno sean apoyadas, pero con un ojo vigilante, para que el nuevo mandatario se mantenga siempre dentro de las reglas y los límites de la democracia. ARENA debe saber estar a la altura de las circunstancias y demostrar a la sociedad salvadoreña que puede servirla desde cualquier trinchera.

Es necesario que retomemos el espíritu de los Acuerdos de Paz que se firmaron hace ya 16 años y busquemos ir más allá de lo logrado, para que todos los salvadoreños sintamos que valieron la pena los sacrificios y esfuerzos que se hicieron por el país.

Con su suscripción se creó el escenario para hacer de El Salvador un país funcional en todo sentido y aunque no se hayan cumplido con la celeridad y coherencia que hubiéramos deseado, debemos buscar que el diálogo, la sensatez y la cordura estén por encima de cualquier interés particular para lograr enfrentar con solvencia el reto de ser oposición. En estos momentos de cambio y crisis internacional ARENA debe asumir un papel propositivo y de unidad para ayudar a sacar a nuestro país de la actual coyuntura.

Lo importante es que el proceso siga caminando, que los dinamismos históricos vayan fluyendo y que los actores políticos ganen madurez y sensibilidad ajustándose a las condiciones reales del momento que estamos viviendo.

Para lograr lo anterior ARENA debe saber liderar su nuevo rol, con el fin de lograr el bien común de todos los salvadoreños. Se deben combinar “experiencia y renovación” para demostrar que el partido hizo su tarea; debe transformarse y evolucionar en una verdadera alternativa, así como consolidarse y tener presente que en ARENA nadie sobra, todos suman.

Aunemos esfuerzos, desarrollemos el escenario político, con las herramientas que nos da la democracia, y recuperemos la ilusión de los primeros momentos de ARENA con la evolución propia de los tiempos. Nadie nos puede arrebatar el liderazgo moral de haber contribuido a la paz y al crecimiento económico-social de nuestra nación, así como al fortalecimiento y la madurez de nuestro sistema democrático.

Escrito por Francisco Laínez/ Embajador de El Salvador ante la OEA